El término mortinato hace referencia a la muerte de un feto después de las 20 semanas de embarazo. Ocurre generalmente antes de que una mujer comience el trabajo de parto.

Las causas pueden ser las siguientes:

  • Trastornos cromosómicos.
  • Retraso en el crecimiento del feto.
  • Infección
  • Complicaciones de embarazos múltiples (estar embarazada de más de un feto)
  • Presión arterial alta u otras condiciones de la madre.
  • Incompatibilidad Rh, que ocurre cuando la madre tiene sangre Rh negativo y el feto tiene sangre Rh positivo.
  • Prolapso del cordón umbilical, que sucede cuando el cordón umbilical desciende a la vagina precozmente y corta la circulación de oxígeno al feto.
  • Una vuelta o un nudo en el cordón umbilical.
  • Desprendimiento prematuro de placenta, que ocurre cuando la placenta que nutre al feto se separa del útero antes de que nazca el bebé.
  • Placenta previa, que sucede cuando la placenta se implanta sobre el cuello uterino o cerca de este.

En muchos casos, la causa se desconoce.