El tronco encefálico está ubicado directamente encima de la médula espinal. Ayuda a controlar las funciones involuntarias, tales como el latido del corazón, la respiración y la presión arterial. También controla los nervios que se utilizan para el movimiento de los ojos, la audición, el habla, la masticación y la deglución. El funcionamiento normal del tronco encefálico es fundamental para la supervivencia.

El accidente cerebrovascular (ACV) del tronco encefálico se produce cuando se interrumpe el suministro de sangre a esta área del cerebro. Este tipo de ACV puede ocasionar la muerte, dado que un tronco encefálico dañado ya no puede controlar las funciones vitales del cuerpo.

Tronco encefálico
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Existen dos tipos principales de accidente cerebrovascular:

  • Isquémico
  • Hemorrágico

El ACV isquémico (la forma más común) se debe a una disminución repentina del flujo de sangre a una región del cerebro. Esta disminución puede deberse a:

  • La formación de un coágulo en otra parte del cuerpo (por ejemplo, el corazón o el cuello) que se desprende y obstruye el flujo en un vaso sanguíneo que suministra sangre al cerebro (émbolo)
  • La formación de un coágulo en una arteria que suministra sangre al cerebro (trombo)
  • Un desgarro en una vaso sanguíneo que suministra sangre a una parte del cerebro (disección arterial)

El ACV hemorrágico se debe a la ruptura de un vaso sanguíneo, lo que ocasiona una hemorragia en el cerebro.