Las cicatrices son el tejido que se forma sobre una herida a medida que la piel sana. Son una parte natural del proceso de sanación del cuerpo. Sin embargo, no todas las personas tienen la misma cicatrización, y no todas las lesiones cicatrizan de la misma manera. Existen cinco tipos principales de cicatrices:

  • Queloides: cicatrices gruesas que forman un relieve sobre la piel y se expanden más allá del sitio de la herida.
  • Contracturas: estas cicatrices suelen deberse a quemaduras. La cicatriz se genera como un endurecimiento de la piel y puede afectar a los músculos y los nervios debajo de ella.
  • Hipertróficas: se trata de cicatrices gruesas y en relieve que se ven como queloides pero no se expanden más allá del sitio de la herida.
  • Atróficas: se trata de cicatrices delgadas, como si fueran de papel de cigarrillo.
  • Acné: estas cicatrices pueden verse como pozos profundos o presentar un aspecto angular u ondulado en la piel.

Algunas cicatrices pueden hacer que las personas se sientan cohibidas o pueden afectar su calidad de vida. Sin embargo, pueden tratarse con la ayuda de un médico.

Las cicatrices se forman cuando los tejidos del cuerpo reaccionan a una lesión en la piel. Las proteínas en el cuerpo se multiplican y generan un tejido fibroso que cubre la herida.