mujer sol lentes de sol El cáncer de piel es el tipo más frecuente de cáncer que se diagnostica en los Estados Unidos. Dado que la causa principal del cáncer de piel son los rayos ultravioleta (UV) del sol, las personas son cada vez más conscientes de los efectos dañinos de la exposición solar.

Desde la década de 1980, los estadounidenses han pasado de aplicarse aceite para bebés y asarse en el sol a cubrirse con pantallas solares con un alto FPS (factor de protección solar) y evitar el sol del mediodía. Si bien aún existen muchos fanáticos, la mayoría de las personas son conscientes de los riesgos de la exposición al sol.

El Instituto Nacional del Cáncer recomienda usar una pantalla solar con un FPS de al menos 15, no permanecer bajo el sol por períodos prolongados (especialmente desde media mañana hasta entrada la tarde), usar ropa de protección (p. ej. sombreros, mangas largas) y evitar lámparas con luz ultravioleta y cámaras de bronceado.

Sin embargo, el sol tiene algunos beneficios para la salud. Puede mejorar su estado de ánimo, protegerlo contra determinadas enfermedades y aumentar su nivel de vitamina D. Entonces, ¿deberían cambiar las pautas respecto de la protección solar? ¿Deben las personas trabajar para equilibrar su nivel de exposición solar, encontrando un punto medio entre recibir suficiente, pero no demasiado sol, en lugar de evitarlo por completo?