Este procedimiento se realiza cuando el bebé, que aún se encuentra en el vientre, sufre anemia grave. La anemia es la escasez de glóbulos rojos. Cuando el recuento de glóbulos rojos del bebé es demasiado bajo, se necesita una transfusión. Una transfusión significa darle al bebé los glóbulos rojos de un donante.

Hay dos tipos de transfusiones sanguíneas fetales:

  • Transfusión intravascular (TIV): se realiza a través del abdomen de la madre hasta el cordón umbilical del feto. Es el procedimiento más frecuente.
  • Transfusión intraperitoneal (TIP): se realiza a través del abdomen y el útero de la madre hasta el abdomen del feto. Por lo general, sólo se realiza si es imposible hacer una TIV debido a la posición del bebé y del cordón umbilical.

Las transfusiones sanguíneas fetales se realizan cuando el bebé en el vientre padece anemia grave y corre riesgo de morir si no recibe la transfusión. La anemia es causada por:

  • Incompatibilidad Rh: la madre y el bebé tienen un tipo diferente de sangre y los anticuerpos de la madre contra los glóbulos sanguíneos fetales destruyen los glóbulos sanguíneos fetales.
  • Infección por parvovirus B19: una infección viral que puede contraer la madre.

Los objetivos de las transfusiones sanguíneas fetales son:

  • Prevenir o tratar antes del parto la hidropesía fetal provocada por la anemia grave del feto. El feto padece insuficiencia cardiaca, que produce la acumulación de líquidos en la piel, los pulmones, el abdomen o alrededor del corazón.
  • Continuar el embarazo para que el bebé pueda nacer cerca de la fecha de término.