La presión ayuda a que la sangre circule a través de los vasos sanguíneos. La hipertensión ocurre cuando esta presión es demasiado alta. Cuando esto sucede en los vasos sanguíneos de los pulmones, se llama hipertensión pulmonar.

La presión normal para el flujo sanguíneo a través de los pulmones equivale a un sexto de la presión necesaria para el resto del cuerpo. La presión se puede elevar por una serie de motivos. Esta elevación genera una condición posiblemente grave. El lado derecho del corazón necesita bombear con más fuerza para impulsar la sangre contra la presión. Si no se trata, con el correr del tiempo, el lado derecho del corazón comenzará a fallar.

Circulación pulmonar
BN00039_96472_1
Copyright © Nucleus Medical Media, Inc.

Los vasos sanguíneos del corazón son muy sensibles al oxígeno. Cuanto menor es el nivel de oxígeno, más estrechos se vuelven los vasos. Se necesita entonces más presión para bombear la sangre a través de los vasos sanguíneos estrechos. La presión también aumenta cuando hay más sangre de lo normal en los pulmones.

Estas situaciones pueden ser causadas por:

  • La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es la causa más común. Esta afección destruye el tejido pulmonar y disminuye la cantidad de vasos sanguíneos. También reduce la cantidad de oxígeno disponible.
    • La EPOC es una combinación de bronquitis crónica y enfisema.
    • Por lo general se debe a años de daño ocasionado por el tabaco.
  • Las anomalías cardiacas pueden hacer que haya una cantidad de sangre adicional en los pulmones. Algunas personas nacen con estas afecciones, otras pueden desarrollarlas con el tiempo. Algunas de estos afecciones son:
    • Defectos del tabique (orificios entre los lados derecho e izquierdo del corazón, presentes desde el nacimiento)
    • Válvulas cardiacas tensas (estenóticas) o permeables
  • Algunas enfermedades pulmonares producen tejido cicatricial en los pulmones, que pierden flexibilidad.
    • Escleroderma (esclerosis sistémica): rigidez de los vasos sanguíneos, que impide que se abran y, como consecuencia, aumenta la presión
    • Pacientes a quienes se les han extirpado quirúrgicamente grandes secciones del pulmón
    • Lupus eritematoso sistémico
  • En la apnea obstructiva del sueño, la respiración se detiene en ocasiones durante la noche. Esto reduce el oxígeno disponible. Como resultado, también aumenta la presión arterial.
  • La debilidad muscular puede dificultar la respiración y reducir el oxígeno disponible. Esta debilidad es común en los pacientes con trastornos neuromusculares tales como:
  • Los escaladores de montañas desarrollan esta afección como resultado natural de respirar aire puro. Esta es una causa de la enfermedad de altura.
  • La embolia pulmonar es la acumulación de coágulos sanguíneos en los pulmones. Estos coágulos taponan los vasos sanguíneos.
  • Un tipo de malformación de la pared torácica llamada tórax en embudo. Muy rara vez, la fibrosis grave de la pared torácica impide la expansión del tórax. Tiene el mismo efecto que la fibrosis pulmonar.
  • La hipertensión pulmonar idiopática es causada por defectos en las arterias de los pulmones. Se desconocen las causas. Probablemente se deba a factores genéticos.
Otros factores y afecciones que pueden ocasionar hipertensión pulmonar incluyen:
  • Exposición a ciertas sustancias, como cocaína y anfetaminas
  • VIH positivo
  • Enfermedad hepática