La toxicidad por cadmio ocurre cuando una persona aspira niveles elevados de cadmio en el aire o come alimentos o bebe agua que contienen niveles elevados de cadmio. El cadmio es un metal natural que suele encontrarse en el ambiente como un mineral combinado con otros elementos (p. ej., oxígeno, cloro, sulfuro). La exposición al cadmio, tanto a corto como a largo plazo, puede provocar problemas de salud graves. Si sospecha que ha estado expuesto al cadmio, comuníquese de inmediato con el médico.

La mayor parte del cadmio usado en los EE. UU. es un producto derivado de las producciones de metales como el zinc, el plomo y el cobre. También se encuentra en los siguientes productos:

  • Baterías
  • Pigmentos
  • Revestimientos metálicos
  • Plásticos
  • Algunas aleaciones de metales
  • Fertilizantes
  • Cigarrillos

Cuando el cadmio ingresa al aire, se une a partículas pequeñas. Cae a la tierra o al agua como lluvia o nieve y puede contaminar los peces, las plantas y los animales. El desecho inadecuado de residuos y los derrames en basureros peligrosos pueden provocar la filtración del cadmio hacia el agua y el suelo circundantes.

Se desconoce si el contacto de la piel con el cadmio produce problemas para la salud, pero las siguientes exposiciones al cadmio pueden provocar problemas de salud graves:

  • Respirar aire que contenga altos niveles de cadmio
  • Comer alimentos que contengan niveles relativamente altos de cadmio (p. ej., mariscos, hígado, riñón, aunque la mayor concentración suele encontrarse en las papas y las verduras de hoja)
  • Beber agua contaminada con cadmio
  • Respirar el humo del cigarrillo (el tabaquismo duplica la ingesta diaria promedio de cadmio)