Una prueba de provocación se utiliza para asegurarse de que los músculos cardíacos reciben suficiente sangre cuando la frecuencia cardíaca y el volumen de trabajo aumentan. Para esto, es necesario estudiar el corazón durante un período de descanso y después nuevamente durante un período de mayor actividad. Para la prueba de provocación química, se inyectan agentes químicos en el cuerpo a través de una vena. Estos químicos hacen que el corazón funcione como si estuviera realizando un esfuerzo.

Hay muchas formas de examinar el corazón durante una prueba de provocación. Se puede examinar el corazón mediante:

La prueba de provocación química se utiliza cuando no se puede realizar una prueba de esfuerzo tradicional (denominada prueba de esfuerzo cardíaco). En la prueba de esfuerzo cardíaco, el paciente camina en una cinta rodante o anda en una bicicleta fija hasta que la frecuencia cardíaca alcance un nivel en el que el corazón esté realizando un esfuerzo. Esta prueba no se puede realizar si usted tiene determinadas afecciones, como:

En este caso, se utiliza una prueba de provocación química. Esta prueba a menudo se utiliza para ayudar a su médico a:

  • Determinar si tiene una afección cardíaca que le causa dolor torácico
  • Determinar si hay bloqueos o estrechamientos en las arterias que van al corazón ( enfermedad de las arterias coronarias [EAC])
  • Identificar irregularidades del ritmo cardíaco
  • Controlar la respuesta del corazón al tratamiento o a los procedimientos
  • Planificar la rehabilitación después de un infarto de miocardio