La regurgitación mitral es la fuga de sangre del ventrículo izquierdo a través de la válvula mitral, y hacia el atrio izquierdo. El torrente sanguíneo bombeado por el corazón es controlado por válvulas de un sentido. Estas válvulas se aseguran que la sangre vaya en una sola dirección. Cuando la válvula mitral se fuga, algo de la sangre que debería bombearse hacia el cuerpo en su lugar viaja hacia el atrio izquierdo. Si la cantidad de sangre que se fuga es severa, la regurgitación mitral pueden ser una condición seria que requiere la atención de su doctor. Entre más pronto se trate, más favorable será el resultado. Si usted sospecha que tiene esta condición, consulte a su médico inmediatamente.

Función de la Válvula Mitral en el Corazón
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Regurgitación de la Válvula Mitral
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Existen varias causas para la fuga de las válvulas cardiacas. Los defectos de nacimiento pueden deformarlas. Las infecciones pueden desgarrarlas. Los ataques cardiacos pueden dañarlas, y los mecanismos de un corazón agrandado pueden encoger la abertura por lo que la válvula no es lo suficientemente grande como para trabajar de forma efectiva.

  • Fiebre reumática: las enfermedades infecciosas de varias clases pueden afectar el interior del corazón y producir la cicatrización de las válvulas del corazón. La fiebre reumática suele ser una causa común del daño de la válvula mitral pero hoy con poca frecuencia se ve en los Estados Unidos.
  • Ataque cardíaco: la irrigación sanguínea inadecuada al corazón puede debilitar los músculos pequeños que mantienen a la válvula mitral en su lugar y hace que se generen fugas.
  • Deformidad congénita: varios tipos diferentes de efectos cardíacos congénitos distorsionan la válvula mitral.
  • Enfermedad del músculo cardíaco: no sólo las infecciones sino también muchos otros tipos de enfermedades pueden debilitar al músculo cardíaco y extender hacia afuera el anillo de la válvula mitral de manera que la válvula ya no se cierra. Entre estas causas se encuentran el alcohol, ciertos fármacos, radiación, distrofias musculares, mala nutrición, cáncer y una larga lista de trastornos inflamatorios y metabólicos.
  • Prolapso de la válvula mitral: cierre anormal de la válvula con prominencia de un extremo de la valva hacia atrás en la aurícula izquierda, lo que hace que se genere una fuga. Este puede ser congénito o adquirido.