El rizoma (extensión subterránea del tallo) de la picrorhiza tiene una larga historia de uso en la medicina Ayurvédica de la India para el tratamiento de problemas digestivos. Otros usos tradicionales incluyen el tratamiento de la picadura de escorpión, asma, enfermedades hepáticas, e infecciones febriles.

No hay usos medicinales establecidos científicamente para la picrorhiza.

Con frecuencia, se defiende a la picrorhiza como un tratamiento para el asma, basándose principalmente en dos estudios realizados en la década de 1970.1-2 Sin embargo, ninguno de estos estudios se realizó de tal manera que produjera resultados confiables en el sentido moderno. Sólo estudios doble ciego, controlados con placeboen realidad pueden mostrar que un tratamiento es efectivo, y los dos de tales estudios sobre la picrorhiza para el asma no lograron encontrar a la hierba más efectiva que el placebo.3,4 (Para obtener información detallada sobre la abrumadora importancia de este tipo de estudio, vea ¿Por Qué Esta Base de Datos Confía en Estudios Doble Ciego?)

Un pequeño estudio doble ciego encontró a la raíz de picrorhiza (375 mg, 3 veces diariamente) más efectiva que el placebo para reducir las señales de daño hepático en personas con hepatitis viralaguda.5 Sin embargo, este estudio fue altamente preliminar y sufrió de numerosos defectos. La otra evidencia usada para apoyar el uso de picrorhiza como un protector hepático es incluso más débil, consistiendo de estudios de probeta y estudios en animales, y estudios abiertosen humanos.6

Otros usos propuestos de la picrorhiza que se han sometido a estudio, pero que en la actualidad carecen de evidencia significativa incluyen los siguientes: fomentar la respuesta a las vacunas,7 acelerar la curación de heridas,8 y aumentar la efectividad del tratamiento convencional para el vitiligo.9