El herpes zóster, también conocido como herpes, es una infección vírica. La genera el mismo virus que causa la varicela infantil. Después que una persona se recupera de varicela, el virus permanece inactivo en el cuerpo. El virus se puede reactivar en la edad adulta, generalmente en forma de herpes. Típicamente, esto se produce en personas de cincuenta años o más.

Se desconocen las razones por las cuales el virus se reactiva. Algunas causas pueden ser estrés o debilidad del sistema inmunitario. En general, solo se reactiva una vez con un único episodio de síntomas. Sin embargo, puede haber más de un episodio. Es una enfermedad común en los Estados Unidos.

El virus que provoca el herpes puede transmitirse a personas que no hayan tenido varicela. Estas personas padecerán varicela, no herpes zóster.

Los síntomas más comunes de herpes zóster incluyen:

  • Piel adolorida y que presenta exantema
  • Una erupción de ampollas rojas y dolorosas
  • La erupción a menudo sólo ocurre en un costado del cuerpo
  • Ampollas que se abren, luego se encostran
  • Fiebre, dolor de cabeza, escalofríos
  • Malestar abdominal

El herpes zóster y sus síntomas típicamente se alivian con el tiempo. Pueden administrarse medicamentos antivíricos para ayudar a que los síntomas desaparezcan más rápido.

Las complicaciones posibles incluyen dolor persistente de los nervios. Pueden presentarse otras complicaciones, que son menos comunes pero graves, como invidencia, sordera, inflamación cerebral y la muerte.

Esta vacuna es una forma viva y debilitada del virus de la varicela zóster. Se inyecta de manera subcutánea.