La tifoidea, o fiebre tifoidea, es una enfermedad muy grave y potencialmente mortal ocasionada por la bacteria Salmonella typhi, que se encuentra con frecuencia en aguas residuales.

La tifoidea se puede prevenir mediante una vacuna, la cual se recomienda para personas que planeen viajar fuera de los Estados Unidos. Aunque la vacuna contra la tifoidea es efectiva, no puede prevenir el 100% de las infecciones por tifoidea.

Hay casos de fiebre tifoidea en los Estados Unidos; sin embargo, es más frecuente en los países en vías de desarrollo, donde es probable que el agua esté contaminada por bacterias. Así que es importante, particularmente cuando viaje a Asia, Africa, y Latinoamérica, que esté consciente de la posible contaminación con bacterias de los alimentos y el agua.

La S. typhi se contrae al beber agua contaminada con aguas residuales. También se puede ingerir al comer alimentos que hayan sido lavados en agua repleta de bacterias.

Los síntomas más comunes de tifoidea incluyen:

  • Fiebre elevada, por lo general hasta 103ºF ó 104ºF
  • Debilidad
  • Fatiga
  • Dolores estomacales
  • Pérdida de apetito
  • Dolor de cabeza

Por lo general, es persistente la fiebre en pacientes con tifoidea. Muchos pacientes también manifiestan un sarpullido que se ve como granos planos y de color rosa.

Si se diagnostica y se trata oportunamente la tifoidea con antibióticos, por lo general el resultado es bueno. Pero sin tratamiento, la fiebre y los síntomas pueden continuar durante semanas o meses, y puede ocurrir la muerte como resultado de complicaciones a causa de la infección bacteriana.

Con tratamiento de antibióticos, por lo general los síntomas empiezan a disminuir en un lapso de dos o tres días. Sin embargo, la reducción de los síntomas no significa que las bacterias ya no estén en el torrente sanguíneo. Es importante terminar todo el tratamiento con antibióticos, según se lo prescriban, y lavarse las manos minuciosa y frecuentemente. Esté consciente de que esta infección se puede transmitir fácilmente a otras personas.

Existen dos tipos de vacunas contra la tifoidea:

  • Una vacuna inactivada (aniquilada) que se inyecta
  • Una vacuna viva y atenuada (debilitada) que se administra oralmente

La vacuna contra la tifoidea se puede administrar junto con otras vacunas, pero no es parte de una inyección combinada.

Ambos tipos de vacunas se deben almacenar en un ambiente fresco, por debajo de los 60ºF, pero no se deben congelar.

La vacuna inactivada se administra como una inyección y no se debe administrar a niños menores de dos años de edad. Se debe administrar una sola dosis al menos 14 días antes de viajar al extranjero. Se necesitan dosis de refuerzo cada dos años para aquellos que continúan estando en partes del mundo en las que podrían estar expuestos a la fiebre tifoidea.

La vacuna viva de tifoidea se administra oralmente y no se debe administrar a niños menores de seis años de edad. Se necesitan cuatro dosis, con dos días de separación entre ellas. Se necesita una dosis de refuerzo cada cinco años.