Neisseria meningitidis es una bacteria que puede causar infecciones en el organismo. Un área que esta bacteria puede infectar es la de las meninges. Las meninges son las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal. Una infección bacteriana de las meninges, llamada meningitis bacteriana, puede causar la muerte en pocas horas. Un diagnóstico y tratamiento rápidos son vitales.

Por lo general, esta enfermedad se trasmite mediante el contacto directo con secreción de la boca o garganta de una persona infectada (p. ej., al besar). En general, no se transmite por contacto casual.

La enfermedad es más frecuente entre:

  • Niños menores de un año
  • Personas con ciertas afecciones médicas (p. ej., falta de bazo)
  • Estudiantes universitarios que comparten una residencia de estudiantes (mayor riesgo)

Alrededor de 2.600 personas por año en los Estados Unidos contraen esta enfermedad. Aproximadamente 10% a 15% de estas personas muere. Además, entre el 11% y 19% pierden los brazos o las piernas, contraen sordera, presentan problemas en el sistema nervioso, discapacidad intelectual, convulsiones o accidentes cerebrovasculares.

Los síntomas de meningitis incluyen:

  • Fiebre elevada
  • Dolor de cabeza
  • Cuello muy rígido y adolorido
  • Erupción cutánea de color rojo o morado
  • Cianosis (coloración azulada de la piel)
  • Náuseas
  • Vómito
  • Fotofobia (sensibilidad a las luces brillantes)
  • Somnolencia
  • Confusión mental

Los síntomas en recién nacidos y bebés pueden ser difíciles de distinguir. Éstos podrían incluir:

  • Inactividad
  • Fiebre alta inexplicable o baja temperatura corporal
  • Irritabilidad
  • Vómito
  • Ictericia
  • Comer poco o negarse a comer
  • Tensión o protuberancias suaves entre los huesos del cráneo
  • Dificultad para caminar

Cuando se proporciona tratamiento de inmediato, sobrevive más del 90% de las personas con la enfermedad. El tratamiento puede incluir:

  • Antibióticos
  • Corticoesteroides
  • Reemplazo de líquidos

Existen dos vacunas meningocócicas disponibles en los Estados Unidos:

  • Vacuna antimeningocócica conjugada (MCV4): se administra como una inyección en el músculo, de preferencia para personas de 55 años como máximo
  • Vacuna antimeningocócica polisacárida (MPSV4): se administra como una inyección subcutánea, de preferencia para adultos a partir de los 56 años

Ambas se producen a partir de partes de las bacterias meningocócicas. Ninguna contiene bacterias vivas.