El tétanos es una infección bacteriana que ataca el sistema nervioso. El tétanos puede dar como resultado espasmos musculares severos, y esto puede conllevar a una afección conocida como trismo, la cual evita que la boca se abra y se cierre. El tétanos puede ser mortal.

El tétanos se ocasiona cuando la bacteria, Clostridium tetani, ingresa al organismo a través de un orificio en la piel. La bacteria puede provenir del suelo, el polvo o el estiércol. Produce una toxina que causa la enfermedad.

Esta infección afecta con más frecuencia a personas mayores de 50 años. Además, corren más riesgo de padecer tétanos las personas que no recibieron la vacuna contra el tétanos o que no actualizan con regularidad la dosis de esta vacuna, que consumen drogas intravenosas (IV), que tienen lesiones o heridas en la piel o que sufrieron quemaduras o heridas abiertas que estuvieron expuestas a la tierra o heces animales.

En los Estados Unidos y otros países con programas de vacunación contra el tétanos, esta afección es poco frecuente.

La vacuna contra el tétanos es un toxoide inactivo (una sustancia que puede crear una antitoxina). Existen diferentes tipos de vacunas para prevenir el tétanos, incluso:

  • DTaP: se administra a niños para protegerlos contra la difteria, el tétanos y la tos ferina
  • Tdap: se administra a niños, adolescentes y adultos (incluidas mujeres embarazadas) para protegerlos contra el tétanos, la difteria y la tos ferina
  • Td: se administra a adolescentes y adultos para protegerlos contra el tétanos y la difteria