El rotavirus se transmite a través de las heces. Se propaga fácilmente mediante las manos y los objetos contaminados. Generalmente, los síntomas comienzan unos dos días después de la exposición y pueden incluir:

  • Fiebre
  • Malestar estomacal
  • Vómito (puede durar entre tres y ocho días)
  • Diarrea (puede durar entre tres y ocho días): la causa principal de diarrea en bebés y niños en los EE. UU.
  • Pérdida de interés por comer y beber
  • Deshidratación

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los EE. UU., casi todos los niños son propensos a infectarse con el rotavirus antes de cumplir los cinco años de edad. Ahora que la vacuna se administra en forma habitual, la cantidad de casos ha disminuido considerablemente. Además, si bien el rotavirus es más frecuente en invierno y primavera, la época del virus se ha retrasado y acortado debido a la vacuna.

La vacuna contra el rotavirus se administra oralmente. Es una vacuna que contiene virus vivos. Esto significa que contiene un virus vivo capaz de desarrollar inmunidad contra la enfermedad.

La vacuna está disponible en dos marcas, RotaTeq y Rotarix.