La difteria es una infección muy contagiosa y potencialmente mortal causada por una bacteria llamada Corynebacterium diphtheriae. El germen produce una toxina que se puede propagar desde el sitio de la infección hasta otros tejidos en el cuerpo. Normalmente, la difteria afecta la garganta y la nariz. En casos graves, puede afectar el sistema nervioso y el corazón.

La difteria se propaga fácilmente de una persona a otra cuando alguien tose o estornuda. Las personas que están cerca inhalan las microgotas infectadas. En casos poco frecuentes, las personas entran en contacto directo con secreciones provenientes de la boca, la nariz, la garganta o la piel de una persona infectada.

Gracias a la amplia difusión de un programa de inmunización, la difteria es poco frecuente en los EE. UU.

La vacuna contra la difteria es una toxina inactiva denominada toxoide. Existen diferentes tipos de vacunas para prevenir la difteria, incluso:

  • DTaP: se administra a niños para protegerlos contra la difteria, el tétanos y la tos ferina
  • DT: se administra a niños que no pueden recibir la parte de la tos ferina de la vacuna DTaP
  • Tdap: se administra a niños, adolescentes y adultos para protegerlos contra el tétanos, la difteria y la tos ferina
  • Td: se administra a adolescentes y adultos para protegerlos contra el tétanos y la difteria

La vacuna se inyecta en el músculo.