El término Qigong se refiere a varios sistemas de ejercicios de respiración y posturas físicas que se cree que mejoran la salud general al seguir los principios de la Medicina Herbolaria Tradicional China. De manera más precisa, éste es "Qigong interno," o Qigong practicado por una persona para su propio beneficio. Los practicantes expertos de Qigong también pueden usar su capacitación para tratar a otras personas, una práctica llamada "Qigong externo" o bien, "Terapia Qi."

Se dice que el Qigong interno incrementa la vitalidad y salud general de una persona al facilitar el libre flujo de Qi en el cuerpo. El término "Qi" se refiere a una supuesta "energía" subyacente en el cuerpo, como se conceptualizó en los antiguos sistemas médicos de Asia oriental. (No hay evidencia científica sobre la existencia del Qi.) Aquellos que practican el Qigong externo afirman haber desarrollado tanto dominio del Qi que pueden proyectarlo a otros.

Se mencionan métodos relacionados con el Qigong moderno en textos chinos que datan de hace más de tres milenios. El Qigong tiene una cercana relación con las tradiciones de artes marciales de Asia oriental, pero, como el Tai Chi, se ha adaptado principalmente para la salud y no para el combate. El Qigong también tiene fuertes conexiones históricas con tradiciones metafísicas y religiosas, pero se ha vuelto popular más recientemente como un ejercicio puramente secular. Esta evolución es similar a la del yoga.

Se pueden formar cultos alrededor de los practicantes del Qigong externo. El actual maestro de Qigong, Li Hongzhi, según se informa, puede volverse invisible, levitar, teletransportarse a sí mismo a través del espacio, y controlar los pensamientos de las personas. Sus decenas de millones de seguidores, conocidos colectivamente como los Falun Gong, han alcanzado suficiente poder político en China como para ser excluidos.

Científicos de la corriente dominante no aceptan el concepto de "Qi," pero el Qigong interno se puede ver meramente como una forma de ejercicio y se puede estudiar como tal. Sin embargo, el Qigong externo, no ha sido convincente para la mayoría de científicos; no obstante, se ha sometido a estudio.

Hasta la fecha, toda la investigación publicada sobre cada tipo de Qigong tiene defectos significativos. Hasta cierto punto, se atribuye a los investigadores quienes pueden tener un tipo de devoción personal al Qigong que altere la objetividad científica. Sin embargo, incluso con las mejores intenciones y la dedicación más implacable a la objetividad, un investigador encontrará difícil estudiar adecuadamente al Qigong. Este es el resultado de un problema intrínseco al tratamiento: es difícil, si no es que imposible, realizar un verdadero estudio doble ciego, controlado con placebo sobre el Qigong.

Para que los resultados de un estudio sean verdaderamente confiables, algunos participantes deben recibir tratamiento real (el "grupo activo"), mientras que otros reciben tratamiento de placebo (el "grupo de control"). Además, tanto los participantes como los investigadores se deben mantener en estado de "ciego" con respecto a cuál grupo es cuál. Sin estado de ciego, el efecto placebo y otros factores confusos alterarán inevitable y significativamente los resultados. (Para obtener información detallada sobre cómo ocurre esto, vea ¿Por Qué Esta Base de Datos Confía en Estudios Doble Ciego?)

Cuando se realizan estudios de hierbas, suplementos, o medicamentos, es relativamente fácil alcanzar el estado de ciego: algunos participantes reciben el tratamiento real en una cápsula, mientras que otros reciben un tratamiento falso en una cápsula idéntica, y ni los investigadores ni los participantes saben cuál es cuál. Las cápsulas son codificadas, y no se da a conocer el código hasta después de haber completado el estudio. Sin embargo, con los ejercicios de Qigong, así como con muchas otras terapias alternativas, no hay equivalente simple.

Considerando el Qigong interno. Aunque a algunos participantes se les pueden asignar ejercicios falsos de Qigong, es difícil asegurarse que no sepan que los ejercicios que están practicando son falsos. Una persona primero necesitaría entrenar a un grupo de personas para enseñarles los ejercicios falsos, y hacerlo sin hacerles saber que los ejercicios son falsos; a su vez, ellos enseñarían a los participantes en el grupo de placebo. Sin embargo, los participantes engañados y los maestros engañados tendrían que evitar aprender sobre el Qigong real, porque si adquirieran dicho conocimiento, esto destruiría el engaño necesario. ¡Una hazaña tan compleja sería un desafío por alcanzar! Tal vez sería más práctico comparar los ejercicios de Qigong con una intervención igualmente impresionante pero inefectiva, como la acupuntura falsa con láser ultravioleta o el tratamiento falso de ultrasonido. Sin embargo, una revisión de la documentación no logró encontrar alguno de tales estudios sobre el Qigong.

El Qigong externo presenta un desafío un tanto diferente pero relacionado. Debido a que se dice que el Qi es invisible, un practicante de Qigong externo simplemente podría transmitir el Qi a algunos participantes y sólo pretender transmitirlo a otros. Sin embargo, los practicantes sabrían lo que estaban haciendo ellos mismos, y la historia de la investigación médica nos dice que por indicaciones sutiles e incluso inconscientes, estos practicantes transmitirían confianza emocional al proporcionar terapia real y falta de confianza al proporcionar terapia falsa. A su vez, esta "confianza diferencial" se podría crear a efectos placebo y otros factores desconcertantes. Un método propuesto para superar este problema involucra usar actores para proporcionar confiablemente una terapia falsa; sin embargo, una vez más, no se pudo encontrar alguno de tales estudios en la documentación publicada.

Dadas las anteriores advertencias, a continuación un resumen de la evidencia que existe hasta ahora:

Qigong Interno

En estudios controlados, el uso de Qigong interno ha mostrado posible beneficio para:

Qigong Externo

Un estudio reportó que, en comparación con el tratamiento de placebo, el Qigong externo afecta la frecuencia cardiaca en una manera positiva.15 Otro estudio reportó que, en comparación con el tratamiento de placebo, el Qigong externo reduce los síntomas de PMS.16 Ambos estudios tuvieron problemas en análisis estadísticos.