Un miembro de la familia de la menta, la perilla se usa en una variedad de alimentos asiáticos para añadir sabor y color. También crece de manera ornamental en jardines.

El tallo de la planta se usa en la medicina china para el tratamiento de las náuseas matutinas. Se dice que las hojas son útiles para el asma, resfriados y gripes, y otros problemas pulmonares.

Recientemente, los extractos de perilla se han sometido a estudio como un tratamiento para rinitis alérgica(fiebre del heno). La perilla contiene altos niveles de la sustancia ácido rosmarínico (también encontrado en la hierba romero y muchas otras plantas). El ácido rosmarínico parece tener acciones antiinflamatorias y antialergénicas.1 En un estudio doble ciego, controlado con placebo, de 3 semanas de duración en 29 personas con rinitis alérgica estacional, los participantes recibieron uno de tres tratamientos: placebo, extracto de Perilla frutescensenriquecido que contenía 50 mg de ácido rosmarínico, o un extracto enriquecido que contenía 200 mg de ácido rosmarínico.2 Los resultados mostraron que ambos productos de perilla redujeron los síntomas en una mayor extensión que el placebo.

Estudios en animales insinúan que la perilla también podría ser útil para un tipo diferente de alergia: la reacción rápida y severa conocida como anafilaxis, comúnmente asociada con alergias a mariscos, cacahuates, y picaduras de abeja.3,4

Evidencia muy débil sugiere que el ácido rosmarínico y/o la perilla pueden tener efectos anticancerígenos 5,6 y también podrían tener beneficios para la artritis reumatoide y otras enfermedades autoinmunológicas 7,8 así como depresión.9