La hierba uña de caballo tiene una larga historia de uso en la medicina herbal de Europa y Asia como un tratamiento para la tos y dolor de garganta. No parece que los herbolarios tradicionales reconocieran que este tratamiento, que con frecuencia recomendaban su uso en niños, puede causar daño hepático.

La Comisión E de Alemania, el cuerpo científico asignado para aprobar el uso de tratamientos herbales en Alemania, una vez aprobó a la uña de caballo para el tratamiento de dolor de garganta.1 Sin embargo, la uña de caballo se prohibió subsecuentemente a causa de su contenido de sustancias potencialmente tóxicas para el hígado llamadas alcaloides de pirrolizidina (vea Temas de Seguridad).2

Aparte de la seguridad, no hay evidencia significativa de que la uña de caballo tenga algún efecto medicinal. Sólo estudios doble ciego, controlados con placebo pueden probar que un tratamiento es efectivo, y no se ha reportado ninguno para la uña de caballo. (Para obtener información sobre por qué es esencial este tipo de estudio, vea ¿Por Qué Esta Base de Datos Confía en Estudios Doble Ciego?) De manera interesante, la misma situación prevalece para los jarabes convencionales para la tos, ninguno de los cuales ha probado ser efectivo.3 Sin embargo, al menos parecen ser seguros.