El mineral fósforo es una parte esencial de la dieta. En el cuerpo humano, casi siempre se encuentra en una forma oxidada conocida como fosfato. Los huesos contienen la mayor parte del fosfato del cuerpo. Sin embargo, otras innumerables sustancias en el cuerpo, como las membranas celulares, contienen fosfato como parte de su estructura. Además, el fosfato juega un papel central en la fundación de procesos productores de energía de por vida. De hecho, algunos bioquímicos creen que las reacciones volcánicas de ventilación basadas en el fosfato pueden haber ocurrido antes que se desarrollara la vida misma, para ser incorporadas posteriormente dentro de las primeras células vivientes.

En general, la mayoría de las personas consumen más del fósforo suficiente en la dieta.3 Está presente en altas cantidades en la leche, otras fuentes proteínicas y granos. Además, se agrega a muchas bebidas y alimentos empacados.

Sin embargo, la deficiencia de fósforo se puede desarrollar en algunas circunstancias. Las personas con alcoholismo severo se pueden volver deficientes en fósforo así como en otros nutrientes básicos; la deficiencia también puede ocurrir en personas con insuficiencia renal, disfunción paratiroidal o diabetesmal controlada.4