La hierba celidonia mayor ( Chelidonium majus), un pariente de la amapola, contiene un jugo de color anaranjado que se ha usado medicinalmente durante miles de años. Se ha aplicado de manera tópica para problemas oculares y cutáneos, y se ha tomado internamente para la bronquitis, ictericia, indigestión, cáncer y tos ferina. Sin embargo, los herbolarios tradicionales parecen haberse perdido un problema mayor con esta hierba: puede dañar al hígado.

Estudios de probeta y estudios en animalesproporcionan evidencia débil de que la celidonia mayor puede tanto estimular como relajar a la vesícula biliar.1-3

En Europa, comúnmente se cree que los problemas menores de la vesícula biliar son una causa de indigestión. Sobre esta base, la celidonia fue aprobada en 1985 por la Comisión E de Alemania como un tratamiento para lo que llamaríamos dispepsia, o dolor digestivo no específico. Aunque existe alguna evidencia de apoyo para este uso,4-6 en vista de los riesgos de seguridad asociados con la celidonia (vea Temas de Seguridad), no recomendamos usarla para este propósito (o ningún otro).

Evidencia muy preliminar insinúa que los componentes de la celidonia también pueden tener propiedades preventivas del cáncer y antimicrobianas.7-9

La celidonia también se ha defendido tradicionalmente como un tratamiento tópico para las verrugas. Sin embargo, no hay evidencia confiable de que sea efectiva para este propósito.