Los fructo-oligosacáridos (FOS) son almidones que el cuerpo humano no puede digerir completamente. La inulina y los galacto-oligosacáridos (GOS) son sustancias similares también discutidas en este artículo.

Cuando una persona consume FOS, las porciones no digeridas proporcionan alimentación para las bacterias en el tracto digestivo. Las bacterias "amigables" ( probióticos) pueden responder particularmente bien a esta alimentación. Dado que los FOS alimentan a los probióticos, algunas veces se les llama "pre-biótico."

Con frecuencia se proporcionan dosis bajas de FOS junto con suplementos probióticos para ayudar a su crecimiento. Dosis altas de FOS (y sustancias relacionadas) se han defendido para una variedad de condiciones de salud. Sin embargo, actualmente, la evidencia científica disponible de beneficio permanece más negativa que positiva.

No hay requerimientos diarios para los FOS. Los FOS y sustancias relacionadas se encuentran en los espárragos, tupinambos, puerros, cebollas y habas de soya, entre otros alimentos.