El ahogamiento ocurre al interrumpir el intercambio normal de aire cuando la nariz y la boca de una persona se encuentran bajo la superficie de un líquido o cuando el rostro de una persona entra en contacto con líquido.

El ahogamiento es causado por problemas respiratorios debido a líquidos, como agua. Al principio, la persona contendrá la respiración. Finalmente, la persona ya no podrá contenerla. El líquido fluirá hacia los pulmones. Este líquido no permitirá que se produzca el intercambio normal de gas en los pulmones.