La fiebre por arañazos de gato es una infección bacteriana que puede adquirirse por un arañazo o una mordedura de un gato o, a veces, un perro. Generalmente esta infección desaparece sin tratamiento. Sin embargo, puede volverse una condición grave que requiere cuidados del médico.

La bacteria que causa la fiebre por arañazos de gato se encuentra en las pulgas. Se transmite a los gatos a través de las mordeduras de las pulgas. Se transmite a los seres humanos a través del arañazo o la mordedura de un gato.