Image for pregnant fitness En años recientes, hemos aprendido que no sólo ejercitarse durante el embarazo es seguro, sino que cada vez se recomienda más. Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) y la American College of Sports Medicine recomiendan que todos los individuos hagan 30 minutos de ejercicio de intensidad moderada la mayoría, si no todos, los días de la semana. Según la American Congress of Obstetricians and Gynecologists (ACOG), estas mismas recomendaciones aplican para las mujeres embarazadas que no tienen complicaciones médicas u obstétricas. Estas recomendaciones aplican aunque algunas autoridades sientan que no hay aún suficiente evidencia para juzgar los beneficios o riesgos del ejercicio durante el embarazo.

Algunos de los beneficios probables de ejercitarse regularmente durante el embarazo incluyen:

  • Menos incomodidad debido a la hinchazón y severidad disminuida de las venas varicosas
  • Músculos abdominales y de espalda más fuertes, lo que mejora la postura y puede reducir el dolor de espalda
  • Incremento en los niveles de energía
  • Mejoría en el estado de ánimo
  • Alivio del estrés
  • Mejor percepción de la imagen corporal
  • Mejor calidad del sueño

Aumento de peso

La investigación muestra que ejercitarse durante el embarazo también disminuye la probabilidad del aumento de peso excesivo durante éste. Esto es importante porque un estudio publicado en agosto de 2002 en Obstetrics and Gynecology, encontró que el aumento de peso excesivo durante el embarazo y la falla al perder peso durante los primeros seis meses después del embarazo, incrementan la probabilidad de obesidad a largo plazo.

Peso al Momento de Nacer

La investigación también muestra que ejercitarse durante el embarazo no afecta negativamente el peso de nacimiento del bebé, mientras la madre esté comiendo lo suficiente. Pero hay alguna evidencia que sugiere que el estar físicamente inactivo incrementa la probabilidad de tener un peso de nacimiento del bebé muy bajo. Un estudio en marzo de 2003 en Maternal and Child Health Journal tomó como ejemplo los datos de 9,089 mujeres y encontró que las mujeres que no se ejercitan regularmente durante el embarazo fueron 1.75 veces más propensas a parir un bebé con un peso de nacimiento muy bajo.

Diabetes Gestacional

La investigación también sugiere que el ejercicio puede prevenir la diabetes gestacional, especialmente en mujeres con un índice de masa corporal (IMC) mayor a 33. Un estudio en la publicación de enero de 2004 en American Journal of Obstetrics and Gynecology encontró que el entrenamiento de resistencia puede ayudar a las mujeres con sobrepeso que desarrollan diabetes gestacional, evitando la terapia de insulina. Para las mujeres que ya tienen este tipo de diabetes, el ejercicio puede ayudar a bajar los niveles de azúcar en la sangre cuando no es posible sólo con la dieta.