Image for post preg fitness Actualmente, sólo el 43% de las mujeres estadounidenses (no embarazadas) se ejercitan en los niveles recomendados. Es decir, con intensidad moderada durante al menos 30 minutos diariamente, de 5-7 días a la semana. (La actividad de intensidad moderada quema de 3.5-7 calorías/minuto e incluye caminar a paso acelerado, bailar, nadar, andar en bicicleta, etc.) Pero aunque el ejercicio es importante en cualquier etapa de la vida, los estudios han mostrado que el ejercicio puede realmente mejorar tanto el embarazo como la salud del posparto.

Durante el Embarazo:
  • Previene subir excesivamente de peso
  • Mejora la postura y circulación
  • Reduce la hinchazón de manos y pies
  • Reduce los calambres en las piernas, las venas varicosas y dolor de espalda
  • Ayuda a prevenir el insomnio, fatiga y estreñimiento
  • Reduce la presión pélvica y rectal
  • Incrementa la resistencia, lo cual mejorará la labor de parto

Es importante notar que la mayoría de las mujeres embarazadas pueden mantener de manera segura un programa de ejercicios que ya estaba en práctica previo al embarazo. Las mujeres deben consultar a su médico antes de que empiecen un nuevo y riguroso programa de ejercicio durante el embarazo.

Después del parto:
  • Mejora la salud cardiovascular y aeróbica
  • Disminuye la ansiedad y la depresión (Un estudio hecho en 1997 buscado para determinar si el ejercicio mejoraría los cambios de humor en mujeres después del parto. Los resultados indicaron que las mujeres que participaron en una sesión aeróbica de bajo impacto de una hora, seguida por una hora de descanso tranquilo experimentaron disminuciones importantes en sus niveles de ansiedad y depresión, así como también en sus perturbaciones de humor totales.
  • Previene la retención de peso del posparto que puede llevar a la obesidad