Image for type 2 diabetes/elderly Aproximadamente 18 millones de personas en los Estados Unidos, o 6.3% de la población, tiene diabetes. De éstos, 90-95% tiene diabetes tipo 2. No hay duda en que la diabetes es una enfermedad seria. Tampoco hay duda en que las personas con diabetes puedan vivir vidas prolongadas, sanas, y felices, si mantienen su diabetes bajo control. Pero, ¿usted sabe que la manera en la que controla su enfermedad diariamente puede tener un drástico impacto sobre su grado de riesgo para las complicaciones de la diabetes?

Las complicaciones de la diabetes son numerosas y serias. Éstas incluyen:

Enfermedades Cardiacas y Apoplejía

Dos de cada tres personas con diabetes mueren a causa de enfermedades cardiacas y apoplejía. De hecho, la diabetes, junto con el tabaquismo, presión arterial elevada, colesterol elevado, obesidad, y falta de ejercicio, se considera un importante factor de riesgo modificable para enfermedades cardiacas y apoplejía.

La diabetes puede cambiar su sangre, causando que los vasos sanguíneos en todo su cuerpo se estrechen o se atasquen completamente. Si esto ocurre en su corazón, usted podría tener un ataque cardiaco. Si esto ocurre en un vaso sanguíneo en su cerebro, usted podría tener una apoplejía.

Esto significa que las personas con diabetes deben esforzarse por mantener no sólo su azúcar sanguínea bajo control, sino también su presión arterial y niveles de colesterol.

Problemas de la Visión

Aunque es verdad que las personas con diabetes tienen mayor riesgo de ceguera que las personas que no tienen la enfermedad, la mayoría de las personas que tienen diabetes sólo experimentan trastornos oculares menores. Estos problemas de la visión por lo general son el resultado de niveles altos persistentes de azúcar en la sangre, los cuales dañan los diminutos vasos sanguíneos en sus ojos.

En general, las personas con diabetes tipo 2 tienen mayor riesgo de tres tipos de problemas de la visión: glaucoma, cataratas y retinopatía diabética (un término general para todos los trastornos de la retina causados por la diabetes). Afortunadamente, la mayoría de problemas de la visión relacionados con la diabetes pueden desacelerarse o detenerse si se detectan oportunamente y pueden prevenirse con un buen control del azúcar sanguínea.

Enfermedad Renal

Los altos niveles de azúcar sanguínea hacen que los riñones filtren demasiada sangre. Eventualmente, los riñones comienzan a filtrarse, ocasionando que se pierdan proteínas necesitadas en la orina y que productos de desecho se acumulen en la sangre. Si se diagnostica oportunamente, existen varios tratamientos que podrían evitar que su enfermedad renal empeore. Si se detecta posteriormente, por lo general sigue la enfermedad renal en etapa terminal (ESRD). Las personas con ESRD podrían necesitar que su sangre sea filtrada mediante una máquina ( diálisis) o podrían requerir un trasplante de riñón.

Neuropatía

Las neuropatías diabéticas son una familia de trastornos nerviosos causados por la diabetes. La neuropatía es la complicación más común de los diabéticos y puede ser dolorosa e incapacitante. Con el paso del tiempo, la diabetes puede dañar los nervios por todo el cuerpo. Esto podría conllevar a adormecimiento y algunas veces dolor y debilidad en las manos, brazos, pies, y piernas. También podría afectar otros sistemas de órganos, como el tracto digestivo, el sistema vascular, y los órganos sexuales.

La manifestación más común de la neuropatía diabética es una pequeña lesión en el pie. Cuando los nervios de su pie están dañados, usted podría no percibir pequeñas llagas o cortaduras en su pie y por lo tanto no las trata adecuadamente. También podría hacer que estas lesiones tarden más tiempo en sanar. Ambas situaciones lo ponen en riesgo de infección, la cual en casos severos puede conllevar a gangrena o amputación del pie.

Investigadores aún no saben qué es lo que causa la neuropatía diabética. Sin embargo, el control de la glucosa parece desempeñar una función. Esto significa que mientras más tiempo una persona tenga diabetes, es mayor su riesgo de desarrollar neuropatía diabética, particularmente si tiene dificultad para controlar sus niveles de glucosa, colesterol, y presión arterial. Afortunadamente, mantener un buen control del azúcar sanguínea parece ayudar a prevenir la neuropatía diabética y ayudar a aliviarla una vez que ocurre.

Hombro Congelado (Capsulitis Adhesiva)

El hombro congelado afecta aproximadamente al 20% de personas con diabetes, en comparación con el 5% de personas sin diabetes. Un hombro congelado, técnicamente conocido como capsulitis adhesiva, con frecuencia inicia como una sensibilidad o dolor en la articulación del hombro, por lo general seguida por un ataque con otra condición muscular-ósea como tendonitis o bursitis. Conforme el hombro se vuelve más rígido y más doloroso, las personas tienden a usarlo menos. Desafortunadamente, esto eventualmente sólo se suma a la rigidez y dolor, creando un círculo vicioso en el cual el rango de movimiento del hombro disminuye mientras que el dolor y la rigidez incrementan.

Los investigadores no están seguros por qué la diabetes es un factor de riesgo para el hombro congelado. Una teoría es que los niveles altos (no controlados) de glucosa en la sangre podrían contribuir a depósitos anormales (una parte importante de los ligamentos que sostiene a los huesos juntos en una articulación) en el cartílago y tendones del hombro. Esta acumulación puede causar que el hombro afectado se vuelva rígido.

Condiciones Cutáneas

Las personas con diabetes también son propensas a condiciones cutáneas. De hecho, esto es tan común que tanto como una tercera parte de las personas con diabetes tendrán algún tipo de trastorno cutáneo durante su vida.

De hecho, los problemas cutáneos como infecciones y escozor algunas veces son el primer indicio de que una persona tiene diabetes. Otros tipos de trastornos cutáneos comunes en personas con diabetes incluyen dermopatía, necrobiosis lipoídica diabética, ampollas diabéticas, y xantomatosis eruptiva. Afortunadamente, la mayoría de estas condiciones cutáneas pueden prevenirse o tratarse fácilmente si se detectan oportunamente.

Enfermedad de las Encías (Gingivitis)

Si usted tiene diabetes, tiene mayor riesgo de enfermedad de las encías que las personas que no tienen la enfermedad. Esto es porque la diabetes podría debilitar la capacidad de su boca para combatir gérmenes. Y aunque es verdad que cualquier persona puede contraer enfermedad de las encías, tener diabetes puede empeorarla y hacer que sea más difícil de controlar.