Los grupos dominantes como the American Heart Association y the American Dietetic Association aprueban un conjunto unificado de pautas dietéticas para personas que desean perder peso; llevar una dieta baja en grasas y reducir las calorías.

Sin embargo, muchos libros populares de dietas tienen un enfoque muy diferente. La dieta Atkins, la dieta Zone, Poder de Proteínas, y otros numerosos enfoques dietéticos están en contra de reducir las grasas. Más bien, estos métodos recomiendan reducir los carbohidratos. Según los partidarios de estas teorías, cuando usted reduce los carbohidratos en su dieta (y, respectivamente, incrementa proteínas y/o grasa), se le hará mucho más fácil reducir su consumo de calorías, e incluso usted puede perder peso sin reducir las calorías.

La controversia a estas contradicciones ha aumentado. Los partidarios de la dieta baja en grasas afirman que las dietas bajas en carbohidratos son inefectivas e incluso peligrosas, mientras que los partidarios de las dietas bajas en carbohidratos dicen lo mismo del enfoque bajo en grasas. Sin embargo, un artículo publicado en Journal of the American Medical Associationsugiere que ninguna de las dos partes tiene un caso fuerte. Esencialmente, los investigadores concluyeron que una caloría es una caloría, independientemente si proviene de una dieta baja en carbohidratos o de una baja en grasas.1 Ellos no encontraron ninguna evidencia consistente de que la dieta baja en carbohidratos hiciera más fácil perder peso que la dieta baja en grasas, pero tampoco encontraron evidencia consistente alguna para lo contrario. Además, los autores de la revisión de JAMA no encontraron ninguna razón convincente para concluir que las dietas bajas en carbohidratos son inseguras, aunque sí señalan que la seguridad a largo plazo de dichas dietas permanece desconocida.

Estudios subsecuentes han tendido a confirmar estos hallazgos para una variedad de dietas bajas en carbohidratos.4-9,11-14En general, parece que la pérdida de peso conlleva a la mejoría en el perfil de colesterol, independientemente de la dieta usada para alcanzar la pérdida de peso. Las dietas bajas en carbohidratos y altas en grasas parecen ser igualmente efectivas que las dietas bajas en carbohidratos y altas en proteínas.15Contrario a las afirmaciones hechas por algunos defensores de las dietas bajas en carbohidratos, las dietas bajas en grasas y altas en carbohidratos no parecen fomentar el aumento de peso.16

Los partidarios de las dietas bajas en carbohidratos afirman que sus enfoques ofrecen varios beneficios para la salud además de la pérdida de peso, como prevenir la diabetes y aumentar la energía. Sin embargo, la justificación para estas afirmaciones recae casi completamente en argumentos teóricos. Sin embargo, existe un poco de evidencia de que las dietas altas en proteínas de carne pueden reducir la presión arterial en personas con presión arterial elevada;17 sin embargo, cualquier dieta que cause pérdida de peso es probable que disminuya la presión arterial.

Por lo tanto, con base en el estado actual de información, parece que el curso más sensato es el siguiente: si usted necesita perder peso, experimente con diferentes dietas, y vea cuál le permite reducir calorías más fácilmente (y mantenerlas reducidas). Si el enfoque de dieta baja en carbohidratos funciona para usted, quédese con él. Sin embargo, si no le ayuda a perder peso, probablemente no debería continuar con él de manera indefinida.

Nota: Cualquier forma de dieta extrema puede causar graves efectos secundarios o incluso la muerte.Recomendamos fuertemente que todas las personas que intenten adoptar una dieta no convencional primero deban buscar consejos médicos. Además, las personas con insuficiencia renal no deberían llevar dietas bajas en carbohidratos y altas en proteínas, ya que el alto consumo de proteínas puede estresar demasiado fácilmente a los riñones deficientes. (Las dietas altas en proteínas probablemente no son dañinas para personas con riñones sanos.2,3)

Además, las personas que toman el adelgazador sanguíneo warfarina(Coumadin) pueden necesitar que se les examine su coagulación sanguínea después de comenzar una dieta alta en proteínas y baja en carbohidratos. Dos reportes de caso sugieren que dichas dietas pueden reducir la efectividad de la warfarina, requiriendo una dosis más alta.10 Por el contrario, si usted ya toma warfarina y lleva una dieta alta en proteínas y baja en carbohidratos y abandona la dieta, puede necesitar reducir su dosis de warfarina.