El páncreas es un órgano que crea enzimas necesarias para digerir adecuadamente el almidón, la proteína y la grasa. Además, las células responsables de la creación de insulina también se encuentran en el páncreas. La pancreatitis es una enfermedad en la cual el páncreas se inflama. Cuando la pancreatitis se prolonga, la función pancreática disminuye, conduciendo a absorción deficiente de nutrientes y, posiblemente, a diabetes leve.

La pancreatitis ocurre en tres formas: Pancreatitis aguda (a corto plazo), pancreatitis aguda recurrente y pancreatitis crónica.

La pancreatitis aguda es una enfermedad dolorosa, pero con tratamiento se soluciona ordinariamente de 3 a 7 semanas. Las causas incluyen abuso del alcohol, cálculos biliares, niveles extremadamente altos de triglicéridos en la sangre, traumatismo directo al páncreas, cirugía y procedimientos abdominales, insuficiencia renal, infección y ciertos medicamentos.

El tratamiento de la pancreatitis aguda principalmente consiste en dejar descansar al páncreas al descontinuar el consumo total de alimentos y bebidas. Se usan líquidos intravenosos para mantener el equilibrio de los líquidos.

La pancreatitis aguda recurrente involucra ataques múltiples de pancreatitis aguda, algunas veces en el contexto de una enfermedad crónica más leve. Cada ataque se trata como se describió anteriormente.

La pancreatitis crónica es un proceso más gradual que conduce a insuficiencia pancreática parcial o completa. Su causa más común es el abuso del alcohol, aunque la enfermedad también puede ocurrir por otras razones o por razones desconocidas en absoluto. La pancreatitis crónica causa diversos síntomas, incluyendo dolor abdominal de manera más prominente, pérdida de peso, diarrea debido a grasa sin digerir y diabetes leve. El tratamiento principalmente incluye el uso de enzimas digestivas y, si es necesario, insulina, así como cambios dietéticos y medicamentos para el dolor. Si el abuso del alcohol contribuyó a la pancreatitis crónica, es importante dejar de beber.

Las enzimas digestivas son el pilar principal del tratamiento para la pancreatitis crónica y todas ellas pueden considerarse productos naturales. Las enzimas digestivas recetadas por los médicos para la pancreatitis no son necesariamente más poderosas que su equivalente de complemento dietético y algunos experimentos con diferentes productos podrían dar mejores resultados. Sin embargo, el consumo excesivo de enzimas digestivas puede causar daños y, por esta razón, se recomienda la supervisión médica