A primera vista, parecería que usted puede descubrir muy fácilmente si un tratamiento es exitoso: Sólo pruébelo y observe. Sin embargo, un análisis cercano del asunto revela que identificar tratamientos efectivos es mucho más difícil de lo que pudiera pensar. Décadas de investigación gradualmente han llevado a los científicos a la conclusión de que sólo hay una fuente de información verdaderamente fidedigna sobre si una terapia médica realmente funciona: El estudio doble ciego controlado por placebo. Las razones detrás de esta conclusión son complicadas y van en contra de la intuición de casi todas las personas. En este artículo exploramos en profundidad este crucial tema.

Para tener una idea del porqué los estudios doble ciego son tan importantes, considere los siguientes ejemplos: En ensayos médicos de medicamentos usados para tratar los síntomas de la menopausia, muchos de los participantes recibieron un tratamiento falso (placebo) sin haber sido informados de que era falso.1Los resultados combinados de múltiples estudios mostraron que las mujeres que recibieron placebo experimentaron una reducción del ¡51% en los bochornos! De manera similar, en un estudio grande de hombres con agrandamiento de próstata, los participantes que recibieron terapia de placebo mostraron síntomas significativamente mejorados y mantuvieron al menos cierta mejoría por dos años enteros.2

Efectos como estos pueden ser altamente engañosos tanto para los médicos como para los pacientes. Por ejemplo, suponga que un médico receta un medicamento nuevo para los síntomas de la menopausia o para el agrandamiento de próstata y, sus pacientes reportan mejorías magníficas. ¿Esto indica que el medicamento es efectivo? No del todo. Como sabemos, de los resultados descritos en el párrafo anterior, muchos pacientes reportarán mejoría sin importar lo que estén tomando. De esta forma, un medicamento puede parecer efectivo aún si no cuenta con facultad curativa alguna más allá del poder de la sugestión.

Para tener un ejemplo particularmente dramático de este fenómeno, considere lo sucedido cuando el cirujano ortopédico Bruce Moseley, médico del equipo de los Houston Rockets, decidió la necesidad de evaluar adecuadamente la eficacia de una operación usada comúnmente para tratar el dolor provocado por las rodillas artríticas. Esta cirugía involucra separar las áreas ásperas en el cartílago de la rodilla. Se cree en general que es efectivo y cada año se realizan 400,000 de dichas cirugías.

Moseley decidió ver si la cirugía realmente funcionaba. Él llevó a cabo un estudio en el que cinco pacientes recibieron la cirugía real y cinco más recibieron cirugía falsa que consistió de pequeñas incisiones sobre la rodilla. Posteriormente, dio seguimiento a los pacientes durante dos años.

Los resultados fueron asombrosos. Las entrevistas mostraron que el dolor y la inflamación redujeron en igual magnitud tanto en el grupo placebo como en el grupo que recibió la cirugía real. Cuatro de los cinco pacientes que experimentaron la cirugía falsa dijeron que ésta fue tan útil que con mucho gusto la recomendaban a un amigo. En otras palabras, los testimonios entusiastas significan nada.

Un ensayo de seguimiento a 180 personas confirmó estos resultados y,6 este enfoque quirúrgico está en su camino hacia su bien merecido olvido. Sin embargo, si estos ensayos correctamente diseñados no se hubieran emprendido, los cirujanos habrían continuado raspando las rodillas artríticas. Sin duda, hay otras cirugías no efectivas que pasan por efectivas, al igual que hierbas, suplementos y terapias alternativas no efectivas.

El ensayo doble ciego controlado por placebo es la mejor forma de eliminar tales resultados engañosos. Estos ensayos son el fundamento de la medicina moderna basada en evidencia y también son el fundamento de la información en la Natural Health Encyclopedia.

En la siguiente discusión, empezaremos por explorar los muchos factores que pueden engañar a los investigadores médicos. Seguiremos con una explicación de la forma en que el diseño del estudio doble ciego resuelve estos problemas. Después de eso, analizaremos las muchas dificultades involucradas en la realización de un estudio doble ciego significativo, así como la correcta interpretación de los resultados. Finalmente, se comentarán otras formas de evidencia científica y explicaremos sus limitaciones.

Al menos doce factores tienden a confundir (desconcertar) los resultados de los estudios.

Predisposición del Observador

Primero, los investigadores tienden a observar lo que ellos esperan observar, un factor de confusión conocido como predisposición del observador. Un estudio controlado por placebo evaluó un tratamiento nuevo para la esclerosis múltiple.7 Los investigadores detrás del estudio agregaron un giro interesante: Mientras la mayoría de los médicos encargados de evaluar la mejoría de los participantes fueron cegados, unos cuantos no lo fueron, así que estos sabían cuáles participantes estaban recibiendo placebo. Como sucedió, el tratamiento no probó ser más efectivo que el placebo. Sin embargo, los médicos no cegados pudieron "observar" una diferencia significativa en los resultados entre los pacientes que recibieron placebo y quienes recibieron el tratamiento bajo el estudio. En otras palabras, imaginaron ver mejoría donde ellos esperaban verla. Sin duda esto sucede frecuentemente en la vida diaria de un médico que ejerce y que nunca está cegado. Por esta razón, las opiniones profesionales de los médicos que ejercen son mucho menos confiables que los resultados de los estudios doble ciego controlados por placebo.

Efecto Rosenthal

No sólo las expectativas de los observadores influencian sus propias observaciones, ellos también pueden provocar que los participantes del estudio se comporten en la forma que los observadores esperan. Éste es el efecto Rosenthal, y es sorprendentemente poderoso. En un famoso conjunto de experimentos, a estudiantes graduados les dieron varias fotografías y se les pidió que se las mostraran a sus estudiantes.3 Se suponía que los estudiantes no graduados estimarían su impresión, con respecto a las personas en las fotos, sobre una escala cuyos extremos fueron "gran éxito en la vida" y "total fracaso en la vida." (Las fotos se seleccionaron de revistas con la intención de mostrar personas bastante normales.)

Posteriormente, la mitad de los estudiantes graduados experimentadores fueron informados por sus profesores que sus futuros colegas considerarían a la mayoría de las personas en las fotos como fracasos. A los demás estudiantes graduados se les llevó a esperar que sus futuros colegas considerarían que las fotos sólo mostraban personas exitosas.

Casi invariablemente, los estudiantes dieron precisamente las estimaciones que los experimentadores esperaban. Esto es particularmente asombroso debido a que a los estudiantes graduados sólo se les permitió leer un discurso a sus futuros colegas. No se les permitió intercambiar una sola palabra, y no lo hicieron. Aparentemente, ellos se las arreglaron para comunicar sus expectativas a través de cambios en la inflexión de la voz.

Efecto de Reinterpretación

Una de la razones por las que los participantes del estudio respondieron a la expectativa del observador en los estudios médicos es un deseo de complacer a su médico. Los pacientes tienden acentuar mejorías y minimizar problemas en caso de que sientan que eso es lo que el médico quiere escuchar. Esto no necesariamente involucra mentir. Los participantes podrían simplemente reinterpretar su propia experiencia para mostrar mejoría. Un buen ejemplo de esta reinterpretación se presenta cuando usted toma vitamina C durante el invierno y después, sin importar el número de resfriados que tuvo, decide que habría tenido más si no hubiera usado la vitamina C. Usted realmente no sabe esto, pero no obstante, usted podría decirse a sí mismo que es cierto.

Efecto Placebo

Una posibilidad totalmente diferente es que el poder de la sugestión en realidad puede mejorar su salud. Este es el concepto del efecto placebo. Por ejemplo, podría ser que si usted espera que su artritis de rodilla mejore, realmente mejorará, a través del poder de la mente. (Recientemente, el concepto del efecto placebo ha sido sometido a serios cuestionamientos, pero probablemente sí se presenta al menos en cierto grado.)

Distorsión de la Memoria

Los efectos de la distorsión de la memoria también influyen en el resultado aparente de los tratamientos. Los médicos (como cualquier otra persona) tienen una tendencia a recordar sus mayores éxitos y fracasos más extremos, en tanto que todo lo que está entre estos extremos escapa a su memoria. Esto puede llevar a un recordatorio muy torcido de la efectividad de un tratamiento. Suponga que una cirugía funciona de modo espectacular durante 15 ocasiones, falla totalmente 5 ocasiones y produce resultados mediocres en la gran mayoría de los pacientes. Será más probable que el cirujano recuerde la cirugía como altamente efectiva.

Disonancia Cognoscitiva

La disonancia cognoscitiva es otra influencia que hace poco confiable la impresión del médico. Es un principio bien establecido de la psicología experimental el que si usted pone en voz alta ese algo, es cierto (por ejemplo, un tratamiento es efectivo) su mente saltará a través de aros para hacer que usted experimente los resultados sean coherentes con sus creencias. Si usted hace que su vida sea para algo, de manera similar, usted experimentará una fuerte tendencia a creer que lo que usted está haciendo realmente funciona.

Curso Natural de la Enfermedad: Ilusión de Agencia

Otra influencia principal de confesión es el curso natural de la enfermedad. Muchas enfermedades finalmente siguen su curso y los síntomas mejoran por sí solos. Esto puede dar una falsa impresión de que el tratamiento ha funcionado. Sin embargo, debido a una tendencia psicológica muy poderosa llamada la ilusión de agencia, un médico tenderá a sentir que sus esfuerzos provocan esta mejoría.

Regresión Hacia La Media

Un efecto relacionado se llama regresión hacia la media. Éste término se refiere a un principio estadístico. Simplemente establecido, la mayoría de las medidas objetivas del estado del cuerpo fluctúan con el paso del tiempo. El nivel de colesterol es un buen ejemplo. Las personas que son admitidas a un estudio porque sus niveles de colesterol son altos, podrían simplemente tener colesterol alto al momento en que fueron evaluados para el estudio. Durante los varios meses siguientes, su nivel de colesterol aumentará y disminuirá de manera normal. Suponga que se les tomó en un momento de niveles particularmente altos al inicio del estudio. Al final de ese estudio, las probabilidades son que mostrarán una lectura menor. Usted podría objetar que el efecto debe ser simétrico y que ellos también pudieron haber sido tomados en un momento de colesterol bajo al inicio del estudio. Sin embargo, si ese hubiera sido el caso, no se les habría permitido participar en el estudio, ya que no parecerían tener colesterol alto. De esta forma, este efecto tiende a producir una impresión de mejoría, cuando en realidad lo que se está observando simplemente es el funcionamiento de la probabilidad.

Efecto del Estudio

Otra influencia es llamada el efecto del estudio. A menudo, las personas en los estudios científicos (o generalmente bajo el cuidado de un médico) se sienten más motivadas para tomar un mejor cuidado de ellas mismas en general. Si usted tiene diabetes, por ejemplo, y se matricula en un estudio de un tratamiento nuevo para la diabetes, subconscientemente podría empezar a tomar sus inyecciones de insulina de manera más estricta, controlar su dieta de manera más entusiasta y asegurarse que no omite ninguna cita con el médico. El resultado total podría ser una mejoría en síntomas, lo cual no tiene nada que ver con una terapia específica bajo estudio.

Abandonos del Estudio

Finalmente, los participantes con malos resultados podrían abandonar un estudio (o dejar de ir con el médico), mientras que quienes tienen buenos resultados permanecen. Esto tenderá a sesgar el resultado aparente hacia resultados más positivos.

Todos estos factores se combinan para hacerlo inmensamente difícil para descubrir de manera informal si un tratamiento es efectivo. Ni la experiencia clínica de un médico, ni la experiencia personal del paciente es particularmente confiable. Alrededor de la década de 1960, los investigadores habían empezado a decidirse por una solución efectiva para este problema.