Las sustancias colágeno y elastina dan a la piel su firmeza y elasticidad. Aunque, con la edad, el contenido de colágeno y elastina de la piel disminuye gradualmente. Como resultado, la piel se vuelve más flácida, débil, menos elástica y más seca. Además, las capas de grasa debajo de la piel empiezan a desaparecer. Se forman las arrugas y la piel empieza a flaquear.

Esta pérdida gradual de la estructura tienen varias causas: La programación genética (un "reloj" incorporado que causa el envejecimiento), el daño solar acumulativo (fotoenvejecimiento) y los efectos químicos directos de fumar cigarros y/o los químicos abrasivos. Adicionalmente el daño solar causa arrugas finas que desaparecen al estirar la piel, la aspereza superficial, la pigmentación manchada, las manchas del "hígado" y el cáncer cutáneo.

En la gente que ya tiene signos de envejecimiento de la piel y desea revertirlo, un número de tratamientos están disponibles.

El medicamento tretinoina (ácido retinóico o retina-A), una sustancia relacionada a la vitamina A, se ha mostrado efectiva para revertir las arrugas finas, la pigmentación manchada y la piel áspera del daño solar.

Se piensa que la hormona estrógeno ayuda a restaurar el tono de piel normal en las mujeres menopáusicas, pero la evidencia para esta creencia ampliamente sostenida permanece débil.

Los tratamientos más agresivos para la piel envejecida incluyen inyecciones de toxina botulina, la dermabrasión, las pieles químicas, el aumento del tejido, el revestimiento láser y los hilos GORE-TEX®. Para información detallada sobre los méritos relativos y los deméritos de estos métodos, consulte a un dermatólogo o a un cirujano plástico.

Dos clases de tratamientos naturales se han mostrado prometedores en el tratamiento de la piel envejecida: Los ácidos alfa hidroxi (AHA) y antioxidantes. No obstante, la evidencia de que funcionen permanece incompleta y los AHA pueden causar efectos secundarios significativos.

Acidos Alfa Hidroxi

Los ácidos alfa hidroxi, como el ácido glicólico y láctico son sustancias derivadas de los productos de frutas y lácteos. Estos son parientes más leves de las sustancias usadas por los dermatólogos en las pieles químicas, que se diseñan para eliminar las capas dañadas de la piel. En años recientes, los fabricantes cosméticos han empezado a añadir AHA a numerosos productos para el cuidado de la piel.

La única evidencia significativa en apoyo a los AHA proviene de un estudio doble ciego controlado por placeboreportado en 1996.1 Este estudio de 22 semanas enlistó a 74 mujeres con la piel dañada por el sol. Las participantes recibieron ya fuera crema con 8% de ácido glicólico, con 8% de ácido L-láctico o crema de placebo y la aplicaron a la cara y antebrazos. Aunque los participantes mostraron mejorías en cada uno de los tres grupos, se lograron resultados superiores con cada una de las cremas AHA que con la crema de placebo.

No obstante, los beneficios vistos en este estudio, aunque fueron estadísticamente significativos, fueron bastante ligeros. Además, los AHA no siempre son inofensivos. Los posibles efectos secundarios incluyen ardor, ampollas, enrojecimiento grave, hinchazón (especialmente en el área de los ojos), sangrado, sarpullido y sensibilidad incrementada al sol.2 También hay preocupaciones de que los AHA podrían incrementar el riesgo de cáncer de piel. Por todas estas razones, la FDA actualmente está investigando el uso de los AHA en los productos cosméticos para determinar si deben ser reclasificados como medicamentos.

Antioxidantes

La luz ultravioleta del sol crea los radicales libres, sustancias naturalmente producidas que pueden dañar muchos tejidos del cuerpo, incluyendo la piel. Los antioxidantes son sustancias que neutralizan los radicales libres. Sobre esta base, se han investigado varios antioxidantes para su utilidad potencial en tratar o prevenir el fotoenvejecimiento.

Estudios preliminares han encontrado que la crema que contiene vitamina Cproduce cambios positivos en la piel dañada por el sol.3,4 No obstante, todavía no se han reportado estudios de doble ciego controlados por placebo significativos sobre este tratamiento potencial. (Para información sobre por qué los estudios doble ciego son importantes, vea ¿Por Qué lasTerapias ComplementariasDependen de los Estudios Doble Ciego?)

Los complejos procianidólicos oligoméricos (OPC) hechos de las semillas de uva o la corteza de pino también son comercializadas para el tratamiento de la piel envejecida. Estas sustancias, estrechamente relacionadas a los bioflavonoides, tienen fuertes propiedades antioxidantes. También parecen proteger y fortalecer el colágeno y la elastina.5–10 Estos efectos proporcionan razones teóricas para creer que los OPC podrían ser útiles para el tratamiento de la piel envejecida. De nuevo, desafortunadamente, no hay ensayos de doble ciego controlados por placebo fiables para consultar.

También se ha estudiado a las sustancias antioxidantes como ayuda para prevenir el daño solar.

Estudios en animales de laboratorio encontraron que la vitamina C tópica y la vitamina Eayudaban a prevenir el ardor sobre la exposición a la luz ultravioleta.11–14

Un estudio pequeño doble ciego encontró que 2 g de vitamina C y 1,000 IU de vitamina E tomadas oralmente por 8 días resultaron en un modesto decremento de "quemaduras por sol" inducidas por la luz ultravioleta.15Además, un estudio de 50 días controlado por placebo de 40 personas encontró que altas dosis de estas vitaminas proporcionaban un factor de protección solar de casi 2.16(Compare esto con el factor de protección solar de 15 o más alto en muchos bronceadores.) Parece que estas vitaminas tienen que tomarse juntas para el mejor efecto; cuando se usan solas no parecen funcionar.16,17

El té verdecontiene sustancias antioxidantes llamadas polifenoles (incluyendo a la epicatequina galato ampliamente comercializada). Estudios preliminares sugieren que los componentes del té verde podrían ayudar a proteger la piel del daño solar y la quemadura por sol.18–20

Ya que estos antioxidantes funcionan de una forma enteramente diferente al bronceador estándar, parece razonable creer que podrían ofrecer un efecto sinergético si se toman con bronceador. No obstante, no se ha estudiado esta hipótesis razonable.

Otras sustancias con acciones antioxidantes que han mostrado una promesa para la piel envejecida incluyen cardo lechoso, selenio, isoflavonas de soya y zinc.21 No obstante, la evidencia de apoyo de que el uso de estas sustancias (tomadas ya sea oralmente o tópicamente) ofrezca cualquier beneficio para la piel permanece demasiado preliminar como para confiar en ello del todo. Un estudio encontró que los suplementos de betacarotenono ayudaron a prevenir el daño solar.25