El estrés constante es una de las características de la vida moderna y la fuente de muchos problemas de la salud comunes. El estrés juega un papel obvio en el nerviosismo, la ansiedad y el insomnio, pero también se cree que contribuye a un número enorme de otras enfermedades.

En el pasado, la mayoría de la personas se comprometía con muchas horas de ejercicio físico al día, una actividad que reduce los efectos del estrés psicológico. También la vida era entonces más lenta y estaba más en armonía con los ciclos naturales del día y la estaciones. Sin embargo, hoy en día, nuestros cuerpos son relativamente sedentarios, mientras que nuestras mentes están forzadas a responder al ritmo rápido de la sociedad que nunca se detiene. El resultado son altos niveles de estrés y una habilidad reducida para lidiar con ellos.

Existen varias formas de mitigar el daño causado por el estrés. Aumentar el ejercicio físico puede ayudar, así como puede hacerlo el dar pasos simples y con sentido común como tomar descansos para relajarse y vacaciones. Si estas propuestas no tienen resultados adecuados. existen métodos más formales que pueden ser útiles.

Este artículo discute un grupo de técnicas de reducción de estrés que a menudo son llamadas "terapias de relajación." Además de estos métodos, el yoga, el Tai Chi, la hipnosis, el masaje y la biorretroalimentación también pueden ayudar inducir un estado relajado. Para las hierbas potencialmente útiles y opciones de complementos, consulte el artículo sobre el estrés.

Existen varias clases de terapias de relajación y éstas utilizan una variedad de técnicas. Sin embargo, la mayoría de ellas comparten ciertas características relacionadas.

En muchas técnicas de relajación, la persona comienza por recostarse o adoptar una postura sentada relajada en un lugar tranquilo y con los ojos cerrados. El siguiente paso difiere dependiendo del método. En el entrenamiento autogénico, Respuesta a la Relajación, y en ciertas formas de meditación, la persona enfoca su mente hacia las sensaciones internas, como la respiración. Las técnicas de imágenes dirigidas emplean una visualización deliberada de escenarios o acciones, como caminar por una playa tranquila. Las técnicas de relajación progresiva implican una relajación gradual de los músculos. Finalmente, algunas escuelas de meditación incorporan la repetición de una frase o sonidos de manera silenciosa o en voz alta.

Todas estas técnicas se aprenden mejor con la ayuda de un profesional entrenado. El formato normal es una clase de grupo complementada con una practica regular en casa. Si usted es lo suficientemente diligente, la experiencia sugiere que usted puede desarrollar la habilidad de entrar en un estado relajado a voluntad, incluso en medio de una situación muy estresante.