Quimioterapia para el cáncer es el uso de medicamentos para matar células cancerosas. A diferencia de la radiación y la cirugía, que son tratamientos localizados, la quimioterapia es un tratamiento sistémico, lo cual significa que los medicamentos viajan por todo el cuerpo. Esto quiere decir que la quimioterapia puede alcanzar células cancerosas que pudieron haberse propagado, o sufrido metástasis, hacia otras áreas.

La quimioterapia rara vez se usa para tratar el cáncer tiroidal. Se usa casi exclusivamente cuando otros tratamientos han fracasado y se puede combinar con terapia de radiación externa.

Medicamentos de Quimioterapia Usados para el Cáncer Tiroidal

Los medicamentos quimioterapéuticos usados para tratar el cáncer tiroidal incluyen los siguientes:

  • Bleomicina (Blenoxano)
  • Dacarbazina (DTIC-Dome)
  • Docetaxel (Taxotere)
  • Doxorubicina (Adriamicina, Rubex)
  • Paclitaxel (Onxol, Taxol)
  • Agentes de platino

Efectividad

Investigadores aún están tratando de determinar cuál es el beneficio de la quimioterapia para varias etapas del cáncer tiroidal y su metástasis. En general, la cirugía es más importante que la terapia de radioablación. Sin embargo, cuando el cáncer tiroidal no está respondiendo a estos tipos de tratamiento, se puede intentar la quimioterapia con o sin terapia de radiación externa.

En el cáncer tiroidal anaplástico, una forma altamente excesiva de cáncer tiroidal, la quimioterapia podría mejorar el tiempo de supervivencia. La doxorubicina es el único agente más efectivo en este tipo de cáncer, con frecuencia combinada con tratamiento de radiación.

Reacciones Adversas

En general, los ancianos y aquellos con enfermedades hepáticas y renales son más propensos a los efectos secundarios adversos. Por lo tanto, los medicamentos quimioterapéuticos deberían usarse con precaución es estas poblaciones.

La quimioterapia puede causar una variedad de reacciones adversas, incluyendo las siguientes:

  • Supresión de médula ósea (con la excepción de bleomicina y vincristina)
  • Infertilidad
  • Toxicidad pulmonar (en particular con la bleomicina)
  • Toxicidad cardiaca (en particular con antraciclinas)
  • Nefrotoxicidad (en particular con ciplatina, ifosfamida, y ciclofosfamida)
  • Neurotoxicidad (en particular con cisplatina, ifosfamida, y ciclofosfamida)
  • Elevación de niveles de ácido úrico
  • Náusea, vómito
  • Pérdida de cabello
  • Diarrea o sangrado de los intestinos
  • Gusto u olfato alterados
  • Úlceras bucales