La información aquí proporcionada tiene la intención de darle una idea general acerca de cada uno de los medicamentos listados a continuación. Sólo se incluyen los efectos secundarios más generales, así que pregunte a su profesional en el cuidado de la salud si usted necesita tomar alguna precaución especial. Use cada uno de estos medicamentos según lo recomiende el profesional en el cuidado de la salud, o según las instrucciones proporcionadas. Si usted tiene más preguntas sobre el uso o efectos secundarios, contacte a su profesional en el cuidado de la salud.

Los medicamentos podrían ayudar a prevenir o reducir los efectos secundarios del tratamiento, o a controlar algunos efectos secundarios una vez que ocurren. Debido a que usted puede desarrollar estos síntomas a causa del tratamiento y/o a causa de la enfermedad por sí misma, es esencial que los discuta con su médico cuando los note y pregunte si alguno de estos medicamentos es apropiado para usted.

El MDS produce síntomas indirectamente debido a que altera los conteos sanguíneos. Estos síntomas indirectos incluyen los siguientes:

  • Fatiga
  • Susceptibilidad a infección
  • Moretones
  • Agrandamiento del bazo
  • Malestar ocasional
  • Pérdida de apetito
Los síntomas indirectos se pueden controlar con antibióticos y productos sanguíneos, como se explica aquí.

Antibióticos

Debido a que el MDS puede ocasionar una inmunidad dañada, usted está en riesgo de infecciones. Su médico lo monitoreará en busca de infecciones y prescribirá antibióticos según sea apropiado. Tenga cuidado de evitar situaciones que puedan conllevar a un riesgo incrementado de infección a través de la piel o pasajes respiratorios. El uso profiláctico de antibióticos no se utiliza de rutina.

Productos Sanguíneos

La modalidad de cuidado de apoyo más común para MDS involucra el uso de componentes sanguíneos transfundidos. Las transfusiones agrupadas de glóbulos rojos son necesarias para el tratamiento de anemia. Las transfusiones de plaquetas se reservan para conteos severamente reducidos para prevenir moretones o sangrado, o para pacientes que tienen moretones o sangrado con conteos de plaquetas mediana o moderadamente reducidos.

Aunque por lo general las transfusiones son seguras, existe un riesgo muy bajo de contraer una infección seria. Es más preocupante el desarrollo de resistencia a los beneficios de la transfusión mediante la exposición repetida a productos sanguíneos y el desarrollo de anticuerpos. De esta manera, las transfusiones se deberían usar con la frecuencia que se crea que es segura.