Nota: Existen varias preocupaciones de seguridad con respecto al uso del vanadio.

El vanadio, un mineral, es nombrado así en honor de la diosa escandinava de la belleza, la juventud y el brillo. Tomar vanadio no lo hará bello, joven ni lo hará brillar, pero la evidencia de estudios realizados en animales sugiere que éste podría ser un micronutriente esencial. Esto significa, que su cuerpo podría necesitarlo, pero en dosis muy bajas.

Basándose en prometedores estudios en animales, se han analizado altas dosis de vanadio como ayuda para controlar los niveles de azúcar en la sangre en personas con diabetes. Como el cromo, otro micro elemento mineral utilizado en la diabetes, el vanadio también ha sido recomendado como una ayuda en el fisicoculturismo. Sin embargo, estudios en animales sugieren que consumir altas dosis de vanadio puede ser perjudicial.

No sabemos exactamente cuanto vanadio requieren las personas, pero los estimados oscilan entre 10 a 30 mcg al día. (Para darse una idea de qué tan pequeña es esta cantidad, considere que es aproximadamente una millonésimaparte de la cantidad de calcio que se necesita.) No han sido reportadas deficiencias en humanos, pero las cabras que reciben una alimentación baja en vanadio han desarrollado defectos de nacimiento.1

El vanadio es encontrado en cantidades muy pequeñas en una amplia variedad de alimentos, incluyendo los cereales del desayuno, jugos de frutas enlatados, vino, cerveza, alforfón, soya, avena, semillas de girasol, judías verdes, aceite de maní, zanahorias, col y ajo. La alimentación diaria promedio de los estadounidenses proporciona entre 10 y 60 mcg de vanadio.2