La vitamina B1, llamada también tiamina, fue la primera vitamina B descubierta. Cada célula de su cuerpo necesita tiamina para producir trifosfato de adenosina o ATP, la principal molécula portadora de energía del cuerpo. El corazón, en particular, tiene una gran necesidad de tiamina para mantener su funcionamiento constante. La deficiencia grave de tiamina provoca beriberi, una enfermedad común en el siglo XIX pero rara actualmente. Muchos de los síntomas principales del beriberi se relacionan con la función cardíaca afectada.

Su necesidad de vitamina B 1 varía con la edad. Las recomendaciones oficiales de Estados Unidos y Canadá para el consumo diario son las siguientes:

  • Infantes 0 - 6 meses, 0.2 mg
  • 7 - 12 meses, 0.3 mg
  • Niños 1 - 3 años, 0.5 mg
    4 - 8 años, 0.6 mg
    9 - 13 años, 0.9 mg
  • Hombres de 14 años de edad y mayores, 1.2 mg
  • Mujeres 14 - 18 años, 1.0 mg
    19 años y más grandes, 1.1 mg
  • Mujeres embarazadas o que amamantan, 1.4 mg

Aunque la deficiencia de vitamina B 1 es rara en el mundo industrializado, puede que se presente en ciertas enfermedades médicas, tales como alcoholismo, enfermedad de Crohn, anorexia y deficiencia de ácido fólico. Las personas que se están sometiendo a diálisis del riñón o que están tomando diuréticos de asa también podrían tener deficiencia de vitamina B 1. Ciertos alimentos también podrían dañar la absorción en el cuerpo de vitamina B 1, incluyendo el pescado, camarón, almejas, mejillones y la hierba cola de caballo.

La levadura de cerveza y nutricional son las fuentes más ricas de vitamina B 1. Los guisantes, nueces, semillas y granos enteros también proporcionan cantidades adecuadas.