La riboflavina, también conocida como vitamina B 2, es un nutriente esencial requerido para la vida. Esta vitamina funciona con dos enzimas críticas para la producción del cuerpo del trifosfato de adenosina o ATP, su principal fuente de energía. La vitamina B 2 también es usada para procesar los aminoácidos y las grasas y para activar la vitamina B 6 y el folato.

La evidencia preliminar sugiere que los complementos de riboflavina pueden ofrecer beneficios para dos padecimientos: Los dolores de cabeza por migraña y las cataratas.

Las recomendaciones de Estados Unidos y de Canadá para la ingesta diaria de riboflavina son las siguientes:

  • Bebés de 0 a 6 meses, 0.3 mg
    De 7 a 12 meses, 0.4 mg
  • Niños de 1 a 3 años, 0.5 mg
    De 4 a 8 años, 0.6 mg
    De 9 a 13 años, 0.9 mg
  • Varones de 14 años y mayores, 1.3 mg
  • Mujeres, de 14 a 18 años, 1.0 mg
    De 19 años y mayores, 1.1 mg
  • Mujeres embarazadas, 1.4 mg
  • Mujeres amamantando, 1.6 mg

La riboflavina es encontrada en las vísceras (tales como el hígado, riñón y corazón) y en muchas verduras, nueces, legumbres y hojas verdes. Las fuentes más ricas son la levadura de torula (nutricional), la levadura de cerveza y el hígado de becerro. Las almendras, el germen de trigo, el arroz silvestre y los hongos también son buenas fuentes.

Aunque las deficiencias serias de riboflavina son raras, se pueden presentar niveles ligeramente bajos en niños, ancianos y aquellos que viven en la pobreza.1–4Los anticonceptivos orales usados en las décadas de los 70 y los 80 parecieron reducir los niveles de riboflavina,5,6,7 pero no está claro si las versiones actuales de aquellos medicamentos, los cuales contienen niveles mucho más bajos de estrógeno, podrían tener el mismo efecto.