Se ha cultivado el trébol rojo desde épocas antiguas, principalmente para proporcionar un alimento favorito para que los animales pasten. Pero al igual que muchas otras hierbas, el trébol rojo también fue una medicina valiosa. Aunque ha sido utilizada para muchos propósitos en todo el mundo, la enfermedad más consistentemente asociada con el trébol rojo es el cáncer. Los médicos chinos y los herbolarios rusos tradicionales también la utilizaron para tratar problemas respiratorios.

En el siglo XIX, el trébol rojo se volvió popular entre los herbolarios como un "alterador" o "purificador de sangre". Este término médico, que hace mucho tiempo que caducó, se refiere a una antigua creencia de que las toxinas en la sangre eran la principal causa de muchas enfermedades. El cáncer, eccema y los brotes de enfermedades venéreas eran vistos como manifestaciones de almacenamiento tóxico.

Se consideraba al trébol rojo como una de las mejores hierbas para "purificar" la sangre. Por esta razón, está incluido en muchos de los tratamientos famosos para el cáncer, incluyendo la cura para el cáncer de Hoxsey y el té de cura para el cáncer invernal de Jason.

Recientemente, han llegado al mercado extractos especiales de trébol rojo altos en substancias llamadas isoflavonas. Estas isoflavonas producen efectos en el cuerpo un tanto similares a los del estrógeno y por esta razón son llamados fitoestrógenos ("fito" significa que proviene de una fuente vegetal). Las isoflavonas más importantes del trébol rojo incluyen la genisteína y el daidzeina, que también se encuentran en la soya, así como la formononetina y la biocanina.

Aunque la evidencia es incompleta y un tanto inconsistente, las dosis adecuadas de isoflavonas del trébol rojo podrían ser útiles para los bochornos de la menopausia.1,2,7

Un pequeño estudio reportado deficientemente doble ciego controlado por placebo proporcionó evidencia débil acerca de que las isoflavonas del trébol rojo podrían ser de ayuda para la mastalgia cíclica.6

Aunque se ha descubierto que la soya y probablemente las isoflavonas de soya 8reducen los niveles de colesterol, dos pruebas que reclutaron a un total de más de 100 mujeres no encontró que las isoflavonas del trébol rojo fueran útiles para este propósito.3,9

No hay evidencia de que el trébol rojo pueda ayudar a tratar el cáncer. Sin embargo, su uso en muchas partes del mundo como un remedio tradicional para el cáncer ha provocado que los científicos miren de cerca a la hierba. Resultó que la isoflavonas del trébol rojo podrían tener actividad antitumores.4,5 Sin embargo, dicha investigación preliminar no prueba que el trébol rojo pueda tratar el cáncer.

Algunas veces se recomienda el trébol rojo para el tratamiento del acné, eccema, psoriasis y otras enfermedades de la piel.