El árbol de pygeum (pronúnciese pi-ye-um) es perenne y alto, originario del centro y sur de Africa. Su corteza se ha usado desde tiempos antiguos para tratar problemas con la micción.

Hoy en día, el pygeum se utiliza principalmente como un tratamiento para la hiperplasia prostática benigna (BPH, por sus siglas en inglés) o agrandamiento de la próstata. Este uso está respaldado por evidencia científica casi tan fuerte como la del remedio natural más famoso para la BPH, serenoa. Sin embargo, la serenoa probablemente sea el mejor tratamiento para usar. El árbol de pygeum ha sido tan devastado por la recolección para usarlo en la medicina que algunos lo consideran como una especie amenazada. La serenoa se cultiva más de lo que se recolecta de forma silvestre.

Además de la BPH, algunas veces el pygeum también es propuesto para la prostatitis, así como para la impotencia y esterilidad masculinas;1, 2 sin embargo, hay poca evidencia real de que funcione para estas enfermedades.