Usted puede haber escuchado acerca de la "paradoja francesa." La dieta francesa es muy alta en grasas saturadas y colesterol (sólo piense en el patede fois gras y los croissants), sin embargo Francia tiene uno de los índices más bajos del mundo en enfermedad cardiaca. Una teoría para esta aparente discrepancia es que otro jugador mayor en la dieta francesa - el vino tinto - protege las arterias del corazón.

La quercetina es un antioxidante natural encontrado en el vino tinto. Los antioxidantes protegen las células en el cuerpo del daño por los radicales libres, substancias que se presentan de forma natural pero perjudiciales, las cuales se cree que desempeñan una función en la enfermedad cardiovascular. Sobre esta base, se ha sugerido que la quercetina podría ayudar a proteger contra ataques cardiacos, así como contra apoplejías.

La quercetina pertenece a una clase de substancias de plantas colorantes y solubles en el agua llamadas bioflavonoides. Aunque éstas no parecen ser esenciales para la vida, es posible que necesitemos los bioflavonoides para una salud óptima.

Otro descubrimiento fascinante es que la quercetina puede ayudar a prevenir que las células inmunológicas liberen histamina, el químico que inicia la comezón, estornudos e inflamación de una reacción alérgica. Basados en esta investigación muy preliminar, las quercetina con frecuencia es recomendada como un tratamiento para las alergias y el asma.

La quercetina no es un nutriente esencial. Ésta es encontrada en el vino tinto, toronjas, cebollas, té negro y, en menores cantidades, en las verduras de hoja verde y los frijoles. Sin embargo, para obtener una dosis terapéutica, usted tendrá que tomar un complemento.

Los complementos de quercetina están disponibles en forma de pastillas y tabletas.