Isoflavonas son químicos solubles en agua que se encuentran en muchas plantas. La ipriflavona es una versión semisintética que se encuentra en la soya.

Las isoflavonas de soya tienen efectos en el cuerpo un tanto similares a los del estrógeno. Esto debería ser benéfico, pero es posible que la soya también pudiera tener algunos de los riesgos del estrógeno. En 1969, se inició un proyecto de investigación para elaborar un tipo de isoflavona que tuviera los efectos estimulantes sobre los huesos que tiene el estrógeno sin ninguna actividad parecida al estrógeno en otra parte del cuerpo. Dicho producto ayudaría a prevenir la osteoporosis sin provocar otros riesgos para la salud.

El resultado fue la ipriflavona. Después de 7 años exitosos de experimentos con animales, se inició la investigación con humanos en 1981. Actualmente, la ipriflavona está disponible en más de 22 países y en la mayoría de farmacias en los Estados Unidos en forma de un suplemento alimenticio sin prescripción. Es un tratamiento aceptado para la osteoporosis en Italia, Turquía y Japón.

De acuerdo a todos los estudios excepto uno, la ipriflavona combinada con calcio puede retardar y quizá revertir ligeramente el rompimiento de huesos. También parece ayudar a reducir el dolor de las fracturas causadas por la osteoporosis. Sin embargo, puesto que no parece tener algún efecto estrogénico en otra parte del cuerpo, no debe aumentar el riesgo de cáncer de mamas o uterino. Por otra parte, no reducirá los bochornos, sudoración nocturna, cambios de humor o la resequedad vaginal de la menopausia ni prevendrá la enfermedad cardíaca.

Nota: Un estudio reciente más extenso descubrió que la ipriflavona podría reducir la cuenta de glóbulos blancos en algunos individuos. Vea Cuestiones de Seguridad para más información.

La ipriflavona no es un nutriente esencial y no se encuentra en algún grado considerable en los alimentos. Debe tomarse como suplemento.