Las personas han estado bebiendo té por miles de años, pero sólo en el último par de décadas hemos empezado a documentar los beneficios potenciales de salud de esta antigua bebida. Tanto el té negro como el té verde son hechos de la misma planta pero la mayoría de las substancias originales perduran en la forma verde menos procesada.

El té verde contiene altos niveles de sustancias llamadas polifenoles, conocidas por poseer fuertes antioxidantes, anticancerígenos, antitumoral e incluso propiedades antibióticas.1,2 Con base en estos hallazgos, así como también en estudios observacionales,3-8 el té verde ha llegado a ser popular como una bebida diaria para prevenir el cáncer y la enfermedad cardiaca. Sin embargo, algunos ensayos observacionales fracasaron para encontrar indicios de beneficios con el té verde.9,10,11 En algún caso, sólo los estudios doble ciego controlados con placebo pueden probar un tratamiento efectivo y ninguno ha sido realizado en relación con el té verde y el cáncer o la prevención de la enfermedad cardiaca. (Para más información acerca de por qué son tan importantes los estudios doble ciego, vea ¿Por QuéLas Terapias ComplementariasDependen de los Estudios Doble Ciego?)

Los estudios preliminares sugieren que ciertos polifenoles del té verde pueden ayudar a prevenir el cáncer de piel si estos son aplicados directamente sobre la piel.12 Además, existe alguna evidencia de que los componentes del té verde pueden ayudar a proteger la piel del daño del sol.13,14,15 A diferencia de las preparaciones normales bloqueadoras del sol, el té verde no bloquea físicamente la luz ultravioleta. En vez de eso, éste parece proteger las células del daño. Debido a que éste funciona por medio de tan diferente mecanismo de acción, el té verde puede ofrecer beneficios sinérgicos si se combina con bloqueadores solares estándar.

Un pequeño ensayo doble ciego controlado por placebo encontró evidencia extremadamente débil de que el dulce masticable de té verde podría reducir la inflamación de las encías en personas con enfermedad periodontal(gingivitis).16

El té verde también ha sido propuesto como un medio de prevención para la enfermedad hepática, pero la evidencia para este uso permanece poco convincente.17

El té verde es algunas veces recomendado para la pérdida de peso, pero hay poca evidencia científica que la respalde para este uso.

Evidencia muy preliminar sugiere que el té negro, el cual es bastante similar pero no idéntico al té verde, puede ayudar a proteger contra la osteoporosis18 y puede ayudar a prevenir la aterosclerosis.19