La vitamina B 3 se requiere para la función adecuada de más de 50 enzimas. Sin ella, su cuerpo no sería capaz de liberar energía o producir grasas a partir de los carbohidratos. La vitamina B 3 también es usada para producir las hormonas sexuales y otras moléculas importantes de señal química.

La vitamina B 3 viene en dos formas principales: Niacina (ácido nicotínico) y niacinamida (nicotinamida). Cuando se toman en dosis bajas para propósitos nutricionales, estas dos formas de vitamina son esencialmente idénticas. Sin embargo, cuando se toman en dosis altas, cada una tiene su propio efecto en particular. Además, una forma especial de niacina llamada hexaniacinato de inositol se ha mostrado un tanto prometedor como un tratamiento con propiedades especiales propias de él.

Las recomendaciones oficiales estadounidenses y canadienses para el consumo diario de niacina son las siguientes:

  • Bebés de 0 a 6 meses, 2 mg
    de 7 -12 meses, 4mg
  • Niños de 1 - 3 años, 6 mg
    de 4 - 8 años, 8 mg
    de 9 - 13 años, 12 mg
  • Hombres de 14 años en adelante, 16 mg
  • Mujeres de 14 años en adelante, 14 mg
  • Mujeres embarazadas, 18 mg
  • Mujeres que amamantan, 17 mg

Debido a que el cuerpo puede producir niacina a partir del aminoácido común triptofán, las deficiencias de niacina son poco comunes en los países desarrollados. No obstante, el medicamento antituberculosis isoniazida (INH por sus siglas en inglés) altera la capacidad del cuerpo para producir niacina a partir del triptofán y, podría crear síntomas de deficiencia de niacina.1, 2

Las semillas, la levadura, el salvado, los cacahuates (especialmente con cáscara), arroz silvestre, arroz café, trigo entero, cebada, almendras y chícharos son buenas fuentes alimenticias de niacina. El triptofán se encuentra en alimentos con proteína (carne, aves, productos lácteos, pescado). El pavo y la leche son fuentes particularmente excelentes de triptofán.