La glucosamina, usada con más frecuencia en la forma de sulfato de glucosamina, es una simple molécula derivada de la glucosa, el azúcar principal encontrada en la sangre. En la glucosamina, el átomo de oxígeno en la glucosa se reemplaza por un átomo de nitrógeno. El término químico para esta forma modificada de glucosa es amino azúcar.

La glucosamina se produce naturalmente en el cuerpo, donde es un bloque constructor clave para producir cartílago.

Estudios sugieren que los suplementos de glucosamina pueden aliviar el dolor y mejorar la movilidad en la osteoartritis, una enfermedad en la que el cartílago en las articulaciones se vuelve rígido y podría desgarrarse. Además de aliviar los síntomas, hay algo de evidencia de que la glucosamina podría retrasar en realidad el progreso de la enfermedad.

No hay U.S. Dietary Reference Intake (antiguamente conocida como la Recommended Dietary Allowance) para la glucosamina. Su cuerpo produce toda la glucosamina que necesita de los bloques de construcción encontrados en los alimentos.

La glucosamina no se obtiene normalmente directo de la comida. Los suplementos de glucosamina se derivan de la quitina, una sustancia encontrada en las cáscaras de los camarones, langostas y cangrejos.