La función del ajo en la historia de la humanidad podría llenar un libro, como de hecho muchas veces lo hace. Su nombre de especie, sativum, significa cultivado, indicando que el ajo no crece de manera silvestre. Tan apegados han estado los humanos a esta hierba, que el ajo puede ser encontrado en casi cualquier lugar del mundo, desde Polinesia hasta Siberia. De manera interesante (considerando el uso medicinal más común del ajo hoy en día), Dioscórides escribió de la capacidad del ajo para "limpiar las arterias" hace tanto tiempo como el primer siglo D.C.

Desde la Roma antigua a través de la Primera Guerra Mundial, las cataplasmas de ajo fueron usadas para prevenir las infecciones de las heridas. El famoso microbiólogo, Louis Pasteur, realizó parte del trabajo original mostrando que el ajo podía matar las bacterias. En 1916, el gobierno británico expidió una petición general al público para proporcionarle ajo, con la finalidad de enfrentar las necesidades del tiempo de guerra. Durante la Segunda Guerra Mundial, el ajo fue llamado "penicilina rusa", ya que después de quedarse sin antibióticos, el gobierno ruso consideró este tratamiento antiguo para sus soldados.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la Farmacéutica Sandoz fabricó un compuesto de ajo para los espasmos intestinales y la compañía Van Patten produjo otro para bajar la presión arterial.

El ajo es ampliamente usado como un tratamiento general para prevenir o disminuir el progreso de la aterosclerosis (la causa de la mayoría de los ataques cardíacos y apoplejías).48 - 50 Sin embargo, en realidad hay poca evidencia significativa disponible de que funcione para este propósito. La balanza de la evidencia sugiere que el ajo no es muy efectivo (si no es que nada) para tratar el colesterol alto,53 - 64 y sólo hay evidencia mínima de que ofrezca algún beneficio para personas con presión arterial alta.65El ajo parece tener ciertos efectos para adelgazar la sangre,15 - 18 pero sigue poco claro si esto se traduce o no en algún beneficio médico.

El ajo tiene una larga historia tradicional como un tratamiento y comúnmente está indicado para fortalecer el sistema inmunológico. Sin embargo, hasta el 2001, no había evidencia que respaldara este uso. No obstante, un estudio doble ciegosugiere que el uso regular de extracto de ajo puede ayudar a prevenir resfriados.95

Además, el folclore que sugiere que el consumo de ajo puede prevenir las picaduras de insectospodría tener parte de razón.29

Cuando se aplica tópicamente, el ajo puede matar a los hongos,38 - 41 y hay evidencia preliminar que sugiere que el ajoeno, un compuesto derivado del ajo, podría ayudar a tratar el pie de atleta.42, 43 El ajo tópico también puede matar las bacterias al contacto; sin embargo, si usted está tomando ajo vía oral, éste no funcionará como un antibiótico por todo su sistema. Además, el ajo oral ha fracasado en probar efectividad para matar la Helicobacter pylori, la bacteria estomacal implicada como la causa principal de úlceras.46, 47

Tradicionalmente, a menudo el ajo era combinado con la hierba gordolobo en los productos de aceite diseñados para reducir el dolor de las infecciones del oído medio ( otitis media, sin infecciones del oído externo, comúnmente conocida como oído del nadador) y dos estudios doble ciegos respaldan este uso.97, 98 Nota: Mientras que estos productos podrían reducir el dolor, es muy poco probable que alguno tenga un efecto real sobre la infección, ya que el tímpano evita que estos lleguen al lugar de la infección.

Evidencia altamente preliminar sugiere que el consumo regular de ajo como alimento, podría reducir el riesgo de cáncer.30 - 37

Con base en evidencia extremadamente poco convincente, el ajo ha sido propuesto como un tratamiento para los problemas relacionados con la cándida Cándida albicans, tales como infecciones vaginales44, 45 y la aparente enfermedad, discutida en algunos grupos de medicina alternativa, conocida como síndrome de hipersensibilidad por cándida. El ajo también ha sido propuesto como un tratamiento para el asma y la diabetes, pero no hay evidencia que respalde estos usos.