Su glándula tiroide, localizada justo por encima de la mitad de la clavícula, necesita del yodo para fabricar la hormona tiroide, la cual mantiene el metabolismo normal de todas las células del cuerpo. Encontrado principalmente en el agua del mar, el yodo dietético puede ser escaso en muchas áreas tierra adentro y las deficiencias eran comunes antes de que el yodo fuera añadido a la sal de mesa. La deficiencia de yodo causa el agrandamiento de la tiroides, un padecimiento conocido como bocio. Sin embargo, si usted no tiene deficiencia en yodo, tomar yodo extra no ayudará a que su tiroides funcione mejor, e incluso puede causar problemas.

Por razones que no son claras, el yodo complementario también puede ser útil para la mastalgia cíclica.

Las recomendaciones oficiales de los Estados Unidos para la ingesta diaria de yodo son como sigue:

  • Bebés de 0 a 6 meses, 110 mcg
    De 7 a 12 meses, 130 mcg
  • Niños de 1 a 8 años, 90 mcg
  • Hombres y Mujeres de 9 a 13 años, 120 mg
    De 14 años y mayores, 150 mcg
  • Mujeres embarazadas, 220 mcg
  • Mujeres amamantando, 290 mcg

La deficiencia de yodo es rara en países desarrollados hoy en día debido al uso de sal con yodo. Los

mariscos y el quelpo contienen muy alto niveles de yodo, así como lo son los alimentos procesados que usan sal yodatada.

La mayoría del yodo se encuentra en forma de yoduro, pero pocos estudios sugieren que una forma especial de yodo llamado yodo molecular puede ser mejor que el yoduro (vea Cuál es la Evidencia Científica para el Yodo?)