Coenzima Q 10 (CoQ 10), también conocida como ubiquinona, es un poderoso antioxidante descubierto por los investigadores en la University of Wisconsin en 1957. El nombre de este suplemento viene de la palabra ubicuo, que significa "que se encuentra en todas partes". Además, la CoQ 10 se encuentra en todas las células del cuerpo. Desempeña un papel básico en la mitocondria, las partes de la célula que producen energía a partir de la glucosa y de los ácidos grasos.

Los científicos japoneses fueron los primeros en descubrir las propiedades terapéuticas de la CoQ 10 en la década de 1960. Actualmente, es ampliamente recetada en Europa, Israel y Japón para enfermedades cardiacas. La CoQ 10 parece ayudar al corazón durante las ocasiones de estrés sobre el músculo cardíaco, quizá al ayudarlo a utilizar su energía de manera más eficiente.

El mejor uso establecido de la CoQ 10 es para la insuficiencia cardíaca congestiva, pero la evidencia de que funciona no es completamente consistente. La investigación actual sugiere que también podría ser útil para otros tipos de problemas cardíacos, el mal de Parkinson y muchas otras enfermedades. Generalmente se utiliza como complemento de las terapias estándar, en vez de tratamiento primario.

La complementación de CoQ 10 también podría ser de valor para contrarrestar los efectos secundarios de ciertos medicamentos prescritos.

Todas las células de su cuerpo necesitan CoQ 10, pero no se ha establecido la U.S. Dietary Reference Intake (anteriormente conocida como el Recommended Dietary Allowance) para esta importante sustancia debido a que el cuerpo puede producir CoQ 10 por sí solo.

Debido a que la CoQ 10 se encuentra en todas las células animales y vegetales, obtenemos pequeñas cantidades de este nutriente a partir de nuestra dieta. Sin embargo, sería difícil obtener una dósis terapéutica de los alimentos.