El diente de léon común, enemigo de los céspedes suburbanos, es un alimento inusualmente nutritivo. Sus hojas contienen niveles sustanciales de vitaminas A, C, D y complejo B así como hierro, magnesio, zinc, manganeso, cobre, colina, calcio, boro y silicio.

En el mundo, la raíz del diente de león se ha usado para el tratamiento de una variedad de problemas hepáticos y de vesícula biliar. Otros usos históricos de la raíz y las hojas incluyen el tratamiento de enfermedades de seno, retención de agua, problemas digestivos, dolor articular, fiebre y enfermedades de la piel.

Los componentes más activos en el diente de león parecen ser eudesmanolide y gemacranolide, sustancias únicas en esta hierba. Otros ingredientes incluyen taraxol, taraxerol y taraxasterol, junto con estigmasterol, betasitosterol, ácido cafeico y ácido p-hidroxifenilacético.1

Las hojas de diente de león se recomiendan ampliamente como un suplemento alimenticio para las mujeres embarazadas debido a los muchos nutrientes que contiene. La base científica de cualquier otro uso potencial del diente de león es escasa.

Se ha encontrado que las hojas de diente de león producen un efecto diurético ligero,6 que ha llevado a su uso propuesto para la gente que sufre de ligera retención de líquidos, tal como podría ocurrir en el PMS. No obstante, no se ha reportado ningún estudio doble ciego y controlado por placebo sobre la efectividad del diente de león para este propósito. (Para mayor información sobre estudios de doble ciego y por qué son tan importantes, vea " ¿Por Qué lasTerapias ComplementariasDependen de Estudios Doble Ciego?")

En la medicina popular de muchos países, la raíz del diente de león se considera como un "tónico hepático," una sustancia que se cree que apoya al hígado de una forma no especificada. Esto llevó a su uso para muchas enfermedades que tradicionalmente se creía que eran causadas por un hígado "flojo" o "congestionado", incluyendo estreñimiento, dolores de cabeza, problemas oculares, gota, problemas de la piel, fatiga y furúnculos. Construido sobre este pensamiento tradicional, algunos médicos naturopáticos modernos creen que el diente de león puede ayudar a "desintoxicar"o limpiar al hígado y a la vesícula biliar.2Este concepto ha llevado a la sugerencia adicional de que el diente de león puede reducir los efectos secundarios de los medicamentos procesados por el hígado, así como para aliviar los síntomas de las enfermedades en las que la función hepática dañada juega un papel. No obstante, mientras los estudios preliminares sugieren que la raíz del diente de león estimula el flujo de la bilis,3, 4, 5 todavía no hay evidencia científica significativa de que este efecto observado lleve a cualquiera de los beneficios descritos anteriormente.

La raíz del diente de león también se usa como otras hierbas amargas para mejorar el apetito y para tratar los trastornos digestivos menores. Cuando se seca y se tuesta, algunas veces se usa como sustituto del café. Finalmente, la raíz de diente de león es a veces recomendada para estreñimiento ligero.