La fenilalanina ocurre en dos formas químicas: L-fenilalanina, un aminoácido natural que se encuentra en las proteínas; y su reflejo en el espejo, D-fenilalanina, una forma sintetizada en un laboratorio. Cierta evidencia ha involucrado la forma-L, otras la forma-D y aún otras una combinación de las dos conocida como DL-fenilalanina.

En el cuerpo, la fenilalanina se convierte en otro aminoácido llamado tirosina. La tirosina en su turno es convertida en L-dopa, norepinefrina y epinefrina, tres neurotransmisores clave (químicos que trasmiten señales entre las células nerviosas). Debido a que algunos antidepresivos funcionan elevando los niveles de noreprinefina, se han intentado varias formas de fenilalanina como posible tratamiento para la depresión.

La D-fenilalanina (pero no la L-fenilalanina) ha sido propuesta para tratar dolor crónico. Esta bloquea la encefalinasa, una enzima que puede actuar para incrementar los niveles de dolor en el cuerpo.

La L-fenilalanina es un aminoácido esencial, queriendo decir que la necesitamos de por vida y nuestros cuerpos no la pueden fabricar a partir de otros químicos. Es encontrada en alimentos ricos en proteína como carne, pescado, pollo, huevos, productos lácteos y frijoles. Al proporcionarle el consumo de proteína suficiente, será más probable que usted obtenga suficiente L-fenilalanina para sus necesidades nutricionales. No hay necesidad nutricional para la D-fenilalanina.