Una alergia alimenticia se define como una reacción inmunológica anormal causada por la ingestión de un alimento o de un aditivo alimenticio. La forma más dramática de reacción alérgica alimenticia ocurre en minutos, generalmente a raíz de ciertos alimentos como los mariscos, los cacahuates o las fresas. Los efectos son similares a los de una alergia por picadura de abeja, incluyendo urticaria, picazón, inflamación de la garganta y dificultad respiratoria; este tipo inmediato de reacción alérgica puede amenazar la vida.

Otras reacciones alérgicas alimenticias se tardan más, causando síntomas relativamente sutiles en días o semanas.1 Éstas incluyen problemas gastrointestinales (estreñimiento, diarrea, gases, calambres e hinchazón), erupciones cutáneas y dolores de cabeza. Sin embargo, debido a que dichas reacciones tardías son relativamente imprecisas y pueden tener otras causas, ha seguido siendo un tema polémico dentro de la medicina.

Ciertas reacciones parecidas a la alergia alimenticia en realidad no involucran al sistema inmunológico. Éstas se califican de sensibilidades alimenticias (o intolerancia alimenticia). En la mayoría de los casos, se desconoce la causa de dichas sensibilidades.

Las alergias y las sensibilidades alimenticias de tipo tardío podrían desempeñar un papel en muchas enfermedades, incluyendo asma, trastorno de déficit de atención, artritis reumatoide, infecciones vaginales por cándida, úlceras aftosas, cólicos, infecciones en el oído, eccema, síndrome del intestino irritable, dolores de cabeza por migraña, psoriasis, infecciones crónicas sinusales, colitis ulcerosa, trastorno de Crohny enfermedad celíaca.2 - 9, 64 Sin embargo, no todos los expertos están de acuerdo. Los profesionales de la medicina natural tienden a ser más entusiastas sobre la teoría de la enfermedad de la alergia alimenticia que los médicos convencionales.

El tratamiento convencional para las reacciones alérgicas alimenticias de tipo inmediato incluye la desensibilización (inyecciones contra alergias), el botiquín de emergencia de epinefrina (adrenalina) para auto-inyectarse y la difenhidramina antihistamínica (Benadryl).

Las alergias alimenticias de tipo tardío son mucho más difíciles de identificar y de tratar. Aunque algunas veces se usan exámenes cutáneos y sanguíneos, su confiabilidad es cuestionable.10 - 16, 65, 66Un examen sanguíneo particular llamado ALCAT (por sus siglas en inglés) ha mostrado ser algo prometedor, pero son necesarios muchos más estudios para establecer su veracidad.17 El desafío alimenticio de doble ciego es la única manera verdaderamente confiable de identificar las alergias alimenticias de tipo tardío. Este método usa algunos medios para disfrazar los alimentos, generalmente al mezclarlos con otros alimentos no alergénicos. Se les administra de manera aleatoria a los individuos ya sea el alimento o el placeboen una cantidad de ocasiones separadas por 1 ó más días. Ni el médico ni el participante conoce cuál es el alimento verdadero y cuál no. Entonces la evaluación de la respuesta puede determinar si realmente se encuentra una respuesta alérgica o no. Los estudios sugieren que quizás sólo un tercio de las personas que creen que son alérgicas a un alimento dado en realidad experimentan una reacción alérgica cuando se les administra en forma de doble ciego. Además, con frecuencia las reacciones son más leves de lo que los individuos creen.18, 19

Aunque es la manera más exacta de determinar las alergias alimenticias, el desafío alimenticio doble ciego aún se usa principalmente en las investigaciones. La dieta de eliminación con desafíos alimenticios (descritos abajo) es la técnica más común en uso.

Otro procedimiento convencional para las alergias alimenticias de tipo tardío es la cromolina oral (un medicamento que algunas veces se usa de forma inhalada para tratar el asma y otras enfermedades alérgicas).20Un estudio de doble ciego controlado con placebo en 14 niños con alergias alimenticias lácteas o de otro tipo encontró que la cromolina fue efectiva para prevenir las reacciones alérgicas en 11 de 13 casos, mientras que el placebo fue efectivo en sólo 3 de 9 casos.21En otro estudio, a 32 individuos se les administró cromolina una hora y media antes de las comidas y a la hora de acostarse.22 Si sus síntomas de alergia alimenticia fueron prevenidos, se ingresaba a los participantes a un estudio cruzado de doble ciego controlado con placebo usando cromoglicato. De las 31 personas que completaron el estudio, 24 experimentaron alivio de los síntomas gastrointestinales cuando consumieron cromolina comparados con 2 cuando consumieron placebo. Además, las reacciones alérgicas sistémicas también fueron bloqueadas con la cromolina. Desafortunadamente, el medicamento también presentó muchos efectos secundarios.

No existen tratamientos naturales bien documentados para las alergias alimenticias. El procedimiento más obvio sería el quitar los alimentos alergénicos conocidos de la dieta. Ciertos médicos alternativos ofrecen análisis de laboratorio para identificar dichos alergénicos. Sin embargo, como se describió arriba, no se ha demostrado la veracidad de los análisis de laboratorio para este propósito.

La dieta de eliminación es otro procedimiento para identificar los alimentos alergénicos. Este método incluye iniciar con una dieta sumamente restringida que consista solamente en alimentos que rara vez son alergénicos, como el arroz, los ñames y el pavo. Si la restricción dietética conduce a la resolución o al mejoramiento de los síntomas, entonces se vuelven a incluir los alimentos uno por uno para observar cuál, si es que hay alguno, desencadena las reacciones.23 Existen ciertas evidencias de que la dieta de eliminación pueda ser efectiva para la urticariacrónica o recurrente ;24 - 26 también se ha probado para muchas otras enfermedades, incluyendo síndrome del intestino irritable,27 - 34asma,35infecciones crónicas del oído,55, 56esofagitis de reflujo,36 y enfermedad de Crohn.37, 38

Otro método todavía simplemente incluye la eliminación de los alérgenos más comunes. Se cree que la intolerancia a la proteína de la leche de vaca es la alergia más común en la niñez,39 seguida por alergias a los huevos, los cacahuates, las nueces y el pescado. Ciertas evidencias indican que el uso de fórmulas infantiles especiales hipoalergénicas más que de la fórmula de la leche de vaca pueden ayudar a prevenir eccema, urticariay malestar digestivo provocado por los alimentos.40, 41, 67 Además, la eliminación de la leche de vaca de las dietas de los bebés y de sus madres en lactancia podría reducir los síntomas del cólico infantil,42 - 51aunque no todos los estudios han encontrado beneficios.52 - 54

Con la esperanza de prevenirlas alergias alimenticias y las enfermedades relacionadas con ellas, ciertas autoridades recomiendan que las madres embarazadas y lactantes así como sus hijos deben evitar los alimentos alergénicos.57 - 61Sin embargo, no es evidente si este método en realidad proporciona algún beneficio. Por ejemplo, un estudio evaluó a 165 niños con riesgo alto de desarrollar síntomas alérgicos.62 La cancelación cuidadosa de los alimentos alergénicos en las dietas de las madres y de los bebés no redujo el desarrollo posterior de eccema, asma, fiebre del heno o de síntomas de alergia alimenticia.